La Comunidad de Madrid realizó ayer más de 16.000 pruebas de COVID-19 a los trabajadores de los centros docentes de la región que comenzarán sus clases en los próximos días con el objetivo de que el curso académico se inicie con las mayores condiciones de seguridad posibles.

De todos ellos, cerca de 9.000 se han llevado a cabo en el IES La Paloma, situado en Madrid capital, donde durante el día se han producido una excesiva acumulación de personas, un hecho ante el que el consejero de Educación y Juventud, Enrique Ossorio, ha pedido disculpas.

Ossorio ha anunciado que se ha reorganizado y reforzado todo el operativo para la realización de los test a los docentes y personal de servicios de los centros educativos, y se ha habilitado un centro más en Madrid capital. Se trata del IES Ramiro de Maeztu, que contará con 20 equipos médicos adicionales.

Además, para los próximos días, se ha solicitado la colaboración de los ayuntamientos, especialmente en la capital, y de los equipos de Protección Civil de la Comunidad de Madrid para gestionar las posibles aglomeraciones que se produzcan en las inmediaciones de los centros, y garantizar que se respetan las distancias de seguridad.

En los otros cinco puntos de la región habilitados para la realización de las pruebas hoy, la jornada se ha desarrollado con normalidad, salvo momentos puntuales de mayor afluencia de asistentes en Leganés y Alcalá de Henares. En la zona Sur, se han contabilizado un total de 3.310 test, más de 1.500 en el Este, cerca de 1.000 en el Norte y alrededor de 1.500 en el Oeste.

Asimismo, se han hecho alrededor de 900 test a los educadores y personal de servicio de las escuelas infantiles de gestión directa de la Comunidad de Madrid. En este sentido, todo el personal de las escuelas infantiles y casas de niños de la región tendrán sus pruebas realizadas mañana para que puedan iniciar el curso el viernes con seguridad.

Finalmente, el consejero de Educación ha hecho de nuevo un llamamiento para que las personas convocadas hoy y el resto de los días respeten los horarios que les sean asignados, de manera que el dispositivo sea lo más eficaz posible.