Si por algo se ha caracterizado BMW en sus 105 años de historia es porque sus coches han tenido siempre un ADN deportivo, y aunque la llegada de la electrificación puede hacernos pensar que corren el riesgo de perder su esencia, el compromiso con la sostenibilidad debe ser plenamente sostenible con un comportamiento dinámico que emocione. En los modelos que hemos podido probar hasta la fecha este hecho ha sido una máxima, y todo lo electrificado con el logo de las hélices en su frontal nos ha transmitido ese placer de conducción que buscábamos.

Con esa premisa en mente, Oliver Zipse, consejero delegado de BMW Group, en su  intervención en la conferencia anual de resultados, ha reafirmado el compromiso de la compañía con la sostenibilidad y ha anunciado un plan de lanzamiento de nuevos modelos sin emisiones de CO2, modelos con la electricidad como protagonista y en los que también tendrá cabida el hidrógeno, una tecnología en la que siguen invirtiendo. Frank Weber, director de desarrollo de BMW, ha confirmado que las próximas arquitecturas sobre las que construirán sus futuros vehículos seguirán estando preparadas para incorporar la pila de combustible de hidrógeno.

Su plan comercial pasa por sumar a los dos modelos 100% eléctricos que ya se comercializan hoy (el BMW i3 y el Mini Cooper SE), otros diez modelos de aquí a finales de 2023. El primero está a las puertas de llegar a España, el iX3, y la gama irá creciendo con el coupé de cuatro puertas i4, que estará listo en verano. Más adelante les acompañarán el X1, el Serie 5 y el Serie 7 eléctricos, así como el iX, un SUV rompedor. Con estos modelos llega también el BMW Operating System 8, un sistema que permitirá la actualización de software de forma remota, incluida la compra o alquiler durante un plazo de tiempo, de opcionales de seguridad y confort que no se adquirieron en su día con el vehículo.

Mini, una marca con un marcado carácter urbano, lleva todavía más al extremo su electrificación. Presentará su último modelo con motor de combustión en 2025 y será completamente eléctrica en 2030. Para 2027, los vehículos 100% eléctricos representarán el 50% de todas las entregas de Mini. El próximo modelo en llegar va a ser el Countryman 100% eléctrico, mucho más versátil que el Cooper SE de pilas.

Con este plan de producto a corto y medio plazo, para 2023 el Grupo BMW tendrá al menos un modelo completamente eléctrico en la carretera en el 90% de los segmentos de mercado donde compite. Y cuando en 2025 culmine la segunda fase de esta transformación, el consorcio alemán espera vender 10 veces más modelos eléctricos que en 2020. Incluso Rolls-Royce, la marca de lujo por excelencia, contará con vehículos de baterías. Lo que no se plantean en BMW  es crear una red de recarga propia, sino que aprovecharán la que están desarrollando empresas como Endesa.

BMW logró un beneficio de 3.375 millones de euros en 2020, lo que supone un descenso del 23,1% respecto a lo logrado en 2019. A pesar de ello son optimistas para 2021, también para el conjunto del mercado español, donde, según sus estimaciones, habrá un aumento en la venta de turismos de un 4,3%, lo que permitirá que se entreguen un total de 900.000 unidades entre todas las marcas.