Toyota lanzó en 1994 la primera generación del RAV4, un coche que supuso una ruptura de conceptos en su momento y que muchos comparaban con los compactos deportivos de la época por su dinamismo y atractivo. Estrenó así el segmento SUV y se hizo dominadora de la categoría, llegando con la segunda generación a tener el 18% de cuota de mercado de la misma. La llegada de competidores en las sucesivas generaciones le hizo perder presencia hasta quedarse en su momento más bajo en el 3%. La llegada del Yaris Cross, 4º modelo SUV de su gama, debe permitirle volver a los dos dígitos.

La variante crossover del Yaris, el coche del año en Europa 2021, se beneficia de la eficiencia de la plataforma TNGA con hibridación de 4ª generación para ofrecer un modelo que, llegando tarde al segmento más importante del mercado ahora mismo (16% de las ventas), ofrece una propuesta completa y bien equilibrada. El Yaris Cross tiene una estética muy atractiva y mejora notablemente la habitabilidad frente a su hermano urbano,  con 24cm extra de longitud es capaz de ofrecer 400 litros de maletero, en la media de sus competidores, y 2cm extra de altura libre al suelo. 

El conductor va sentado 6cm más alto que en el Yaris normal, y los 95kg extra de peso que hay que mover se dejan notar en unas emisiones que han conseguido homologar 99g de CO2 por kilómetro. El 40% de rendimiento que consigue su mecánica está detrás de ese dato, y los más de 18 millones de híbridos que Toyota lleva vendidos en sus 25 años de recorrido de esta tecnología permiten ofrecer un sistema capaz de actuar hasta el 70% del tiempo de los desplazamientos urbanos en modo eléctrico.

El Yaris Cross es un vehículo urbano y minimalista que sin embargo no renuncia a ofrecer la última tecnología de seguridad de Toyota, que se engloba bajo su sistema Safety Sense, de serie en todas las versiones. Sus 5 acabados y 14 colores disponibles dan hasta 25 combinaciones de configuración disponibles, y la posibilidad de montar un pequeño motor eléctrico en el eje trasero hace que exista una variante con tracción integral AWD-i, que en realidad es un sistema para mejorar la motricidad en firmes deslizantes siempre que se circule por debajo de 70km/h.

La calidad percibida es buena, pero una vez en marcha el Yaris Cross demuestra predilección por los trayectos urbanos, ya que en carretera resulta algo ruidoso y seco de reacciones. Los consumos también se resienten lejos de la ciudad. Toyota ya tiene 2.500 pedidos en los 3 meses que el modelo ha estado en preventa, y sus estimaciones son que se convierta en el coche más exitoso de la gama con 15 mil unidades vendidas en un año completo, lo que la llevara a un escenario en 2022 en el que el 50% de sus ventas serán SUV. Esto es mucho decir cuando pensamos en competidores tan bien preparados como el Hyundai Bayon.

El posicionamiento comercial del Yaris Cross, que parte de 21.500 euros con descuentos, lo sitúa por precio al mismo nivel que el Corolla Touring de carrocería familiar, lo que nos habla del carácter versátil que la marca quiere darle. Se distancia con ello claramente del Yaris, que pide más de un 20% menos de desembolso. Con un claro enfoque a los mercados europeos, se fabrica en Toyota Motor Manufacturing France (TMMF), en Valenciennes, que a pleno rendimiento llegará a las 500.000 unidades al año.