La plataforma Coches.com nos recuerda que los dos meses de verano concentran el uso del coche privado en España, hasta el punto de que se realizan casi el 20% de los kilómetros que conducen al año los particulares. En ese escenario, nueve de cada diez españoles elige el coche como medio de transporte para viajar. 

El coche ofrece ciertas ventajas como la comodidad para ir de puerta a puerta, no debes ceñirte a horarios concretos ni a planificaciones previas, y permite desplazamientos en el punto de destino sin depender de nadie más. Incluso con el aumento de precios, el coste de un viaje continúa siendo más económico realizarlo en coche, una media de 105 euros para 1.000 kilómetros, frente al tren (144 euros) y avión (166 euros). 

Hace doce meses, el precio medio de la gasolina era de 1,351 euros el litro, mientras que el diésel se pagaba a 1,212 euros el litro en las estaciones de servicio. También la recarga en una estación de carga continua de 50 kW resultaba más económica, a 0,30 kW.

Pese a ello, habría que tener en cuenta otros costes del vehículo, como mantenimiento, impuestos, seguro o amortización del mismo, incluso peajes en algunas rutas o aparcamiento en destino. Sin embargo, en cuanto se use por más de una persona, la balanza se decanta a favor del vehículo privado.

Un incremento de los precios del combustible reduciría la diferencia del coche respecto al precio de moverse en el resto de transportes, pero también les afectaría. Además, el coche privado elimina algunos gastos como el taxi o VTC de salida y llegada a la estación o aeropuerto, pero en el fondo, lo que permite es una libertad de movimientos en destino, que es lo que acaba por hacer que los españoles se decanten todavía por el uso del coche en sus desplazamientos estivales.