Nissan ha conseguido mantener al Qashqai como un superventas muchos años, pero ahora que se enfrenta a diez veces más rivales que cuando sorprendió al mundo allá por el año 2011 tiene mucho más difícil destacar, especialmente si miramos a su alternativa coreana que, de la mano del Grupo Hyundai Motor, tiene en el nuevo Tucson al contrincante más fuerte. Hyundai ha demostrado maestría en el campo de la electrificación, y eso le está valiendo para ganar cuota de mercado a pasos agigantados, siendo una realidad que mucho de ese porcentaje lo pierden otras marcas asiáticas como Toyota o Nissan.

Para tratar de paliar esta circunstancia la llegada en junio del nuevo Qashqai puede ser un punto de inflexión, ya que este modelo supondrá la introducción de la tecnología e-Power de Nissan en Europa. Este movimiento supone además la desaparición de las variantes diésel de la gama, que serán cosa del pasado. Esta variante no llegará hasta 2022, y mientras tanto Nissan sigue cediendo terreno, pero su diferenciación tecnológica pretende valerle para recuperarlo. El sistema e-Power consta de un motor eléctrico que se ocupa de propulsar al vehículo y que se alimenta de una pequeña batería que se carga continuamente mediante un propulsor de gasolina. 

Esta variante e-power llegará con 190 CV, y con ella el Nissan Qashqai tendrá un consumo de alrededor de 5,3 litros cada 100 km y unas emisiones de 122 gr de CO2/km. Tendrá selector de modos de conducción, con las opciones Normal, Sport y Eco, y con el sistema e-Pedal con el que poder configurar la frenada regenerativa al levantar el pie del acelerador. La gama se completa con sendas versiones microhíbridas de 12V en versiones de 140 y 158 CV. La más potente podrá equipar cambio automático y un sistema de tracción total. Toda la gama del Qashqai tendrá por tanto etiqueta ECO.

El Qashqai 2021 se basa en la nueva arquitectura CMF-C de la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi. Con 4,4m de longitud, es 3,5 cm más largo que su predecesor, al igual que ocurre con su distancia entre ejes, de 2,66 m, lo que se traduce en una mayor habitabilidad interior con más espacio para los hombros delante y para las rodillas detrás y un maletero que crece hasta los 504 litros. La calidad percibida también sube varios enteros.