La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) dice que este retroceso tiene como única causa la crisis de la Covid-19, que tuvo un fuerte impacto sobre la fabricación de vehículos en España y que motivó el cierre de todos los centros durante un mes y medio, pero no es menos cierto que la falta de un apoyo firme por parte del gobierno para tratar de mitigar lo máximo posible la caída de ventas con ayudas claras ha sido "un palo más en la rueda".

La fuerte reducción de ventas experimentada en el conjunto del mercado español ha hecho mella en un sector que es responsable del 11% del PIB y de más de 2 millones de empleos. Por ello, la asociación califica como elementos esenciales para mejorar las cifras de producción en 2021 que se produzca una recuperación del mercado español y una evolución de la demanda en los mercados europeos.

De cara al año que acaba de comenzar, Anfac anticipa que se registrará un crecimiento moderado, por debajo de los datos de 2019 y muy condicionado por la evolución de la tercera ola del coronavirus, por las medidas de control, por los cierres y por la crisis económica derivada de todo ello. Ahora más que nunca hay que hacer que los planes Renove y Moves funcionen y que los fondos se asignen con criterio e inteligencia.

En España se fabricaron 1,79 millones de turismos a lo largo del año pasado, un 18,9% menos, mientras que la producción de todoterrenos y ‘pick-ups’ se desplomó un 76,4%, hasta 9.094 unidades. Además, las plantas nacionales montaron 467.521 vehículos comerciales e industriales, un 18,6% menos. La exportación, por su parte, se redujo un 15,5% en el cómputo anual, hasta 1,95 millones de unidades, mientras que el volumen en el último mes del año actual se incrementó un 18,7%, hasta 172.594 unidades.