Tener un Porsche es un sueño al alcance de unos pocos, pero esos pocos el año pasado fueron más que nunca, 301.000 afortunados concretamente que se hicieron con un automóvil que ejemplifica como ningún otro la capacidad de innovación de esta industria.

No en vano, el consejero delegado de Porsche, Oliver Blume, ha señalado que los positivos resultados contabilizados durante el año pasado se han producido gracias a decisiones «valientes, innovadoras y con visión de futuro».

El beneficio operativo de la firma del grupo Volkswagen creció un 27,2% en el ejercicio pasado, hasta 5.314 millones de euros, mientras que su beneficio antes de impuestos aumentó un 30,3%, con 5.729 millones de euros.

«Los resultados reflejan la excelente capacidad para generar beneficio de la empresa. También demuestran que nuestro modelo de negocio es sólido y crece creando valor, incluso en circunstancias complicadas como la escasez de semiconductores», ha explicado el director financiero, Lutz Meschke.

Entre enero y diciembre de 2021, la empresa contabilizó una cifra de negocio de 33.138 millones de euros, lo que se traduce en una progresión del 14,5% en comparación con los 28.695 millones de euros que ingresó en 2020, debido al número histórico de ventas.

En 2021, Porsche entregó por primera vez en la historia, más de 301.000 vehículos a clientes de todo el mundo, lo que supone un aumento del 11%

Por mercados, el mercado chino registró casi 96.000 vehículos vendidos, lo que supone un incremento del 8% respecto a 2020. En Estados Unidos creció un 22%, superando las 70.000 unidades. En Europa, sólo en Alemania, Porsche superó sus ventas en un 9%, llegando a 29.000 unidades.

Los modelos más vendidos fueron el Macan (88.362 unidades) y el Cayenne (83.071). Las ventas del Taycan se multiplicaron por más de dos respecto al ejercicio anterior, ya que 41.296 clientes adquirieron el primer Porsche eléctrico. El Taycan superó incluso al deportivo 911, aunque este último también estableció un nuevo récord con 38.464 unidades vendidas.

De cara a 2022, la compañía estima una mejora del mercado, tanto en producción como en facturación, pero dependerá de cómo evolucione la guerra en Ucrania. «Porsche mira el conflicto armado en Ucrania con gran preocupación y consternación. Seguimos esperando un cese de hostilidades y un retorno a la diplomacia. La seguridad y la integridad de las personas son primordiales», ha señalado Blume.

Cero emisiones en 2030

Por otro lado, Porsche ha anunciado su intención de lograr la neutralidad en emisiones de carbono para 2030, ya que espera que para 2025, la mitad de las ventas de modelos nuevos corresponda a coches electrificados y para 2030, que el porcentaje de vehículos nuevos completamente eléctricos sea superior al 80%.

Para alcanzar estos ambiciosos objetivos, Porsche está invirtiendo en estaciones de carga premium junto a diferentes socios y, adicionalmente, está implementando su propia infraestructura de carga.

Otras inversiones importantes se están canalizando hacia tecnologías «clave» como los sistemas de baterías y la producción de módulos. En el recién fundado Cellforce Group, se están desarrollando y produciendo celdas de batería de alto rendimiento que se espera estén listas para la producción en serie en 2024.