En los últimos años la automoción está experimentando una de las más profundas transformaciones. En medio de las dificultades que atraviesa el sector, como la falta de componentes y microchips y ahora la nueva regulación que prohíbe la venta de coches de combustión de 2035, las compañías del sector buscan hacer cambios en torno a un concepto como la sostenibilidad siendo ésta una prioridad estratégica.

Por ejemplo, Renault ha puesto en marcha Refactory, un proyecto ligado a la economía circular; mientras; Ford se ha unido con HP para extender la vida útil de piezas impresas en 3D; mientras que Hyundai ha creado el plan VIVe, el primer servicio de coche compartido 100% eléctrico para zonas rurales de España.

La empresa especializada Recomotor se caracteriza por recuperar piezas de coches a través de una red de desguaces para proporcionarlas a talleres. Esta empresa ha emitido un comunicado en el que estima un aumento del 30% en la demanda de este tipo de piezas, siendo 2040 cuando estas transacciones superen en número a las ventas nuevas.

Esto se debe, principalmente, a la fecha de la prohibición de vehículos de combustión, lo que provocará un encarecimiento de los precios del coche eléctrico y una subida en la edad media del parque automovilístico español, que a su vez generará una necesidad de piezas reutilizadas.

"El reciclaje y el reaprovechamiento de los componentes resultará clave para alcanzar los ambiciosos planes ambientales", ha explicado el cofundador de Recomotor, Jan Amat.

A pesar de reconocer que el coche eléctrico es el vehículo del futuro, Amat ha apuntado que quedan varios años para que se den las condiciones ideales para su uso como una extensa red de recarga o un aumento en la autonomía.

"Los Gobiernos y los consumidores empiezan a presionar a las empresas para que modifiquen sus formas de trabajo, cultura y productos. Esto tendrá implicaciones para una industria que tiene que intensificar sus esfuerzos en pro de la sostenibilidad", recalcó el cofundador de Recomotor.