La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha dicho que el plan para reactivar el sector de la automoción en España se centrará en alternativas a la movilidad "que superen las tradicionales" y en incrementar la demanda de "otro" tipo de vehículos, que son los que tienen futuro.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Montero ha señalado que el plan será aprobado "en las próximas semanas" y ha subrayado que se trata de un trabajo en el que participan los Ministerios de Industria, Transporte y Transición Ecológica.

Sin dar detalles, la ministra portavoz ha asegurado que se trata de un ambicioso programa que persigue reactivar un sector tan importante para la economía y para el empleo como es el de la automoción, pero, evidentemente, desde la perspectiva de la nueva movilidad. Y es ese empeño en enfocarse en alternativas que en realidad no son viables ni benefician a la industria del sector lo que les puede acabar pasando factura.

e-up enchufados

"Tenemos que seguir trabajando para que nuestro planeta se pueda beneficiar de las políticas medioambientales fundamentalmente, en este caso, de bajas emisiones de gases de efecto invernadero, y, por otra parte, de utilizar alternativas a la movilidad que superen las tradicionales y que, por tanto, incremente la demanda de otro tipo de vehículos, que realmente son los que tiene futuro", ha afirmado Montero.

El pasado 31 de mayo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, avanzó la próxima aprobación de un "importante programa" de estímulo para el sector del automóvil que, según recordó entonces, ha sido junto al turismo uno de los más duramente golpeados por la crisis del coronavirus en España.

Según habrían confirmado fuentes de la Administración a La Tribuna de Automoción, el plan de ayudas a la industria del automóvil que prepara el Gobierno beneficiará también a los diésel y gasolina, como en su día hizo el PIVE. Extender las ayudas a la compra de coches nuevos que vayan más allá de eléctricos y enchufables respondería a una de las solicitudes de la industria, que demanda ayudas que beneficien a la compra de automóviles, independientemente de su tecnología.

No obstante, la propia industria también ha solicitado que los eléctricos y enchufables sean los más beneficiados, con un plan ambicioso, en la cuantía de las ayudas, y en el impulso de otras inversiones, como son las de la infraestructura de carga. Según esta información, la dotación de este plan de ayudas a la compra de diésel, gasolina, y otras tecnologías como híbridos y gas, sería de 300 millones de euros, una cantidad que prácticamente quintuplicaría la esperada para el Moves 2.

A esta cantidad, habría que sumar los 65 millones del Plan Moves 2, que sí incluirán ayudas aún más cuantiosas, pero que solo serán de aplicación a vehículos eléctricos y enchufables. El plan de ayudas en el que trabaja el Gobierno podría incluir también a vehículos comerciales, e industriales, y no solo turismos.