Ha sido durante la última entrevista que ha concedido cuando Markus Duesmann, director ejecutivo de Audi, ha afirmado que abandonarán el desarrollo de nuevos motores de combustión interna y que comenzarán a acelerar sus planes de electrificación. El cumplimiento de la nueva norma de emisiones de Europa, la Euro 7, será la puntilla definitiva para los motores que queman combustible.

Esta norma, que entrará en vigor en 2026, supondrá reducir un 40% el límite actual de 95 gramos de CO2 por km, lo que supondría llegar a los 40 gramos. Algo que les llevará a aparcar unos desarrollos cada vez más complejos y costosos, y que dará paso a modificaciones de los actuales hasta donde sea posible. Lo contrario es demasiada inversión para un beneficio medioambiental como mínimo cuestionable.



Este movimiento no va a implicar la desaparición de los coches tradicionales en Audi, pues la marca asegura que aunque dejará de invertir en el desarrollo de motores de combustión, en 2025 hasta el 70% de sus ventas llevarán propulsor convencional de gasolina o diésel. Y entre ellos la gama RS tendrá un sitio reservado, ya que no hay eléctrico capaz de transmitir las emociones de un coche como el Audi RS4 Azul Nogaro que acabamos de probar en Motor Lobby, un familiar con un V6 Biturbo y 450CV capaz de erizar el vello de sus 4 ocupantes y de ofrecer una experiencia de conducción única.

La hibridación protagonista

En la conferencia anual de Audi de esta semana la marca ha concretado las líneas maestras de sus inversiones de cara al futuro más inmediato, en el que lógicamente va a jugar un papel fundamental la electrificación. Serán 35.000 millones de euros los que se destinen entre 2021 y 2025 en total, de los cuales casi la mitad, unos 17.000, tendrán como misión el desarrollo de tecnologías futuras.

De todo ese montante, 10.000 millones de euros se invertirán en todo lo que tiene que ver con la movilidad eléctrica. El objetivo es tener en el mercado más de 20 modelos 'cero emisiones' en 2025. No obstante, la hibridación también jugará su papel en esta primera parte de la nueva era electrificada. Los alemanes destinarán 5.000 millones de euros a su desarrollo y prometen aumentar de forma considerable su oferta en este sentido. Además de al coche electrificado, Audi da gran importancia al desarrollo de la tecnología digital, tanto como para invertir otros 3.000 millones de euros en su futuro.