El Audi RS Q e-tron  participará silenciosamente en el Dakar, a los mandos de Carlos Sainz y con Lucas Cruz como copiloto, ya que equipa un potente sistema de propulsión eléctrico con una batería de alto  voltaje que se puede recargar a demanda  durante la conducción utilizando un motor TFSI de alta eficiencia como conversor de energía.

El objetivo es mejorar permanentemente el  rendimiento del motor eléctrico y de la batería en los próximos años; la experiencia acumulada en este proceso podrá ser aplicada posteriormente al desarrollo de los vehículos de producción.

Para 2025, Audi  prevé que el 40 por ciento de sus ventas serán vehículos totalmente eléctricos e híbridos enchufables y el Dakar les proporciona un laboratorio perfecto para desarrollar estas tecnologías.

 

“Mi objetivo y el de Lucas es ganar el Dakar con este coche”, afirma Carlos Sainz

La marca de los cuatro aros quiere convertirse en el primer fabricante de automóviles en utilizar un sistema de propulsión electrificado junto a un convertidor de energía para competir por la victoria frente a los vehículos con motores convencionales en el rally más duro del mundo.  “Un reto ambicioso y difícil para Audi, pero ser los primeros nos seduce  y mi objetivo y el de Lucas es ganar el Dakar con este coche”, afirma Carlos Sainz.

Las características del Rally Dakar suponen un desafío especial para los ingenieros. La prueba maratón dura dos semanas, con etapas diarias de hasta 800 kilómetros.

El sistema de propulsión del Audi RS Q e-tron es eléctrico. Tanto en el eje delantero como en el trasero se instala una unidad motor-generador (MGU) como las que utiliza el actual Audi e-tron  FE07 desarrollado por Audi Sport para la temporada 2021 de la Fórmula E. Para su utilización en  el Rally Dakar, la MGU apenas ha requerido unas mínimas adaptaciones.

Dado que en el desierto no existen oportunidades para recargar la batería, la marca de los cuatro aros ha optado por un concepto innovador: a bordo del Audi RS Q e-tron se instala el motor TFSI procedente del DTM, que forma parte de un sistema convertidor de energía encargado de recargar la batería de alto voltaje durante la conducción. El motor funciona en un rango especialmente de entre 4.500 y 6.000 rpm, lo que permite un consumo específico muy por debajo de los 200 gramos por kWh.

El depósito de gasolina tendrá unos 250 litros y el coche pesa 2,1 toneladas, pero para Sainz esto no le impide alcanzar los 180 km/h

Una tercera unidad MGU con idéntico diseño forma parte del convertidor de energía y se utiliza para recargar la batería de alto voltaje mientras se conduce. Además, el vehículo cuenta con un sistema de recuperación de energía durante la frenada. La batería pesa alrededor de 370 kilogramos y tiene una capacidad de 50 kWh.

La potencia máxima del sistema de propulsión eléctrico es de 500 kW (680 CV). La organización del Rally Dakar todavía está ultimando la potencia que se podrá utilizar durante la carrera. El tren motriz eléctrico ofrece muchas ventajas, puesto que los motores eléctricos permiten una gestión muy precisa, lo que garantiza la facilidad de conducción. Además, es posible recuperar energía en las fases de frenado.

El Audi RS Q e-tron solo necesita una marcha adelante. Al igual que en los vehículos eléctricos de la marca no existe una conexión mecánica entre los ejes delantero y trasero. El software desarrollado por Audi se encarga de distribuir el par entre los ejes, haciendo la función de un diferencial central virtual configurable libremente, lo que tiene el efecto secundario positivo de permitir ahorrar el peso y el espacio que habrían requerido los ejes de transmisión y un diferencial mecánico.

Visualmente, el Audi RS Q e-tron  tiene un aspecto futurista y cuenta con muchos elementos de diseño característicos de la marca, un aspecto creado por Juan Manuel Díaz, responsable del departamento de Diseño de Motorsport de Audi.