La compañía surcoreana SK Innovation planea construir en Hungría la planta de baterías más grande de Europa, lo que supondrá una inversión del entorno de los 1.900 millones de euros. Un anuncio que llega después de que el Gobierno de Pedro Sánchez asegurase que España podría acoger dos fábricas de este tipo, en esa línea de anuncios ilusorios que les caracteriza.

Esta será la tercera factoría de construcción de baterías en Hungría del fabricante coreano. La fábrica, que tendrá una superficie de 700.000 metros cuadrados, se plantea como un proyecto a largo plazo, por lo que las obras comenzarán en el tercer trimestre de este año y durarán hasta 2028. Se prevé que las instalaciones tengan una capacidad de producción de 30 gigavatios hora (GWh) al año, lo que permitirá suministrar unas 430.000 baterías para vehículos con más de 400 kilómetros de autonomía ‘cero emisiones’. 

Ubicada a 50 kilómetros al suroeste de Budapest, la ciudad de Iváncsa donde se implantará cuenta con la logística necesaria para las instalaciones, como red ferroviaria y carreteras, así como trabajadores suficientes para la construcción, ya que esta cerca de la capital. A pesar de que Hungría ya dispone de varias factorías para la producción de baterías, España todavía sigue esperando para que alguna de ellas se instale en el territorio nacional.

España sigue esperando

En este sentido, el secretario general de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa, Raúl Blanco, ha insistido en reiteradas ocasiones que el Gobierno trabaja sin descanso para que España albergue una fábrica de baterías, por lo que preveía tener «buenas noticias en los próximos meses».

«Debemos de estar ahí, España tiene toda la capacidad para estar ahí y, si transforma su sector, acoger al menos dos fábricas de baterías, como las que se están desarrollando en Francia o Alemania», señaló Blanco.

En este sentido, una de las principales instalaciones que podría albergar una fábrica de estas características es la planta de Nissan en Barcelona, que cerrará este mismo año. Así, compañías como LG han mostrado su interés por dichos terrenos, lo que podría salvar entre 1.500 y 2.000 empleos.

Asimismo, el pasado mes de septiembre el presidente de Cantabria, Miguen Ángel Revilla, anunció que la multinacional francesa IDEC Group habría mostrado su interés para la instalación en la Comunidad de una fábrica de baterías eléctricas que generaría entre 3.000 y 9.000 puestos de trabajo.