El Covid ha traído un cambio en los hábitos de consumo entre los que está el auge de los coches de segunda mano, un incremento de ventas que tiene dos motivos fundamentales, uno de ellos poco conocido y otro más evidente que todos sufrimos desde hace ya más de un año.

Se piensa, con razón, que la venta de coches de segunda mano ha subido por la incertidumbre económica, pero la escasez de microchips tiene que ver con este incremento, un problema que descubren los que van a pedir un coche nuevo a los concesionarios.

Los clientes buscan coches económicos

Parece que poco a poco la pandemia va remitiendo en España, pero ya sabemos que esto no es algo en lo que podamos confiar y que en unas semanas puede repuntar, volviendo a endurecerse las restricciones.

Esas restricciones suponen despidos, pasar a un ERTE, reducción de jornada, etc., de manera que muchas personas no quieren hacer un gran desembolso económico en un coche que no saben si van a poder pagar dentro de unos meses.

De ahí que el mercado de segunda mano esté en auge, pues aquí los precios son más moderados y acordes a la situación actual en la que muchos trabajadores desconocen qué va a ser de ellos en los próximos meses, los cuales se prevén muy duros en lo económico.

Ahora mismo el grueso de ventas de los vehículos de ocasión se lo llevan los diéseles, los que son más baratos en el día a día pues lo que se busca es un coche con el que moverse por poco dinero y que dure al menos un par de años hasta que la situación económica mejore o al menos se aclare.

La espera para comprar coches nuevos alcanza los 14 meses

La pandemia no solo ha traído incertidumbre económica, sino que también ha provocado la rotura en la cadena de suministros y una de ellas es la de microchips.

Hay una gran escasez de estos componentes en todo el mundo, que no solo sufren los coches, sino que está afectando de manera notable a la fabricación de vehículos desde hace ya unos meses.

Al comprar un vehículo nuevo, sobre todo si lo configuramos a nuestro gusto, siempre es normal un tiempo de espera, pero ahora en algunos modelos se habla de periodos que pasan del año.

Esto provoca que muchos clientes, sobre todo aquellos que necesitan el coche con cierta urgencia, opten por el mercado de segunda mano aplazando la compra del coche nuevo, o que compren un vehículo usado barato mientras les entregan el nuevo si se lo pueden permitir.

Estamos ante un problema muy grave que incluso ha llevado a algunas fábricas a tener que parar la producción porque no tienen componentes, de manera que lo lógico es que la situación se prolongue durante los próximos meses.

Una solución para los clientes pueden ser los coches de km 0, pero su stock no es infinito (de hecho, suele ser bastante bajo) y además los compradores no pueden personalizar el vehículo, algo que siempre se hace cuando se adquiere un vehículo nuevo.