Darle una segunda vida a las baterías de automoción va a ser un punto muy importante en el futuro de movilidad electrificada que nos espera, ya que una "pila" al 70% no servirá para el día a día de un vehículo pero seguirá teniendo multitud de usos. Es por ello que el anuncio de Endesa y Urbaser para construir la primera planta de reciclaje de este componente en la Península Ibérica es tan relevante.

La instalación forma parte del Plan Futur-e de Endesa, aprobado recientemente por el Ministerio de Transición Ecológica y por la Junta de Castilla y León a través del que la compañía energética paliará el final de la operación de la central térmica de Cubillos, en proceso de desmantelamiento. La nueva empresa conjunta gestionará la recogida de baterías eléctricas en España y Portugal, su almacenamiento temporal seguro y su transporte para su posterior tratamiento.

"Se trata de una clara apuesta por el desarrollo sostenible y la protección medioambiental, a través de la economía circular", ha explicado Endesa, que basa esta afirmación en la propia actividad de la misma, como es la reutilización y recuperación. Para ello, se adaptarán para su reutilización las baterías que admitan esa operación y las restantes serán descargadas eléctricamente, desmontadas y sometidas a un proceso de separación y trituración que permitirá reciclar los materiales presentes, como plásticos, aluminio y cobre, así como el "black-mass", que constituye la fracción rica en metales estratégicos, de gran valor en Europa, como son el cobalto y el níquel, ambos esenciales para la fabricación de nuevas baterías.

Urbaser participará en esta iniciativa a través de Sertego, su filial de residuos industriales que se encargará de gestionar las veinte instalaciones de recogida desde las que se suministrarán las baterías de vehículo eléctrico a procesar en la planta de Cubillos del Sil, en León. También dirigirá su operación y mantenimiento. Endesa, además de liderar el desarrollo del proyecto, aportará su capacidad de gestión y su conocimiento sobre movilidad eléctrica y pretende contribuir al relanzamiento de la comarca de El Bierzo en un compromiso con la economía circular.

El calendario del proyecto se ha definido con el objetivo de iniciar las tareas de construcción cuanto antes para que la planta esté operativa a finales del año 2023. No obstante, se prevé iniciar la actividad logística con antelación, por lo que la recogida, el transporte y el almacenamiento de las baterías se adelantará para garantizar el volumen necesario que, en su momento, permita arrancar la planta a pleno rendimiento.