Así lo corroboran datos del informe 'Coches obsoletos, riesgo real. Influencia de la antigüedad del parque automovilístico en la accidentalidad (2011-2020)' de Fundación Línea Directa en colaboración con Centro Zaragoza.

Entre las razones de que el parque automovilístico se haya quedado "obsoleto", el informe apunta a la situación económica, los cambios sociales relacionados con la movilidad, la crisis de los suministros o el encarecimiento del combustible "han lastrado gravemente las ventas de vehículos".

El estudio indica que el parque más antiguo se encuentra en Extremadura (15,1 años), Castilla-La Mancha (14,6) y Castilla y León (14,6). En el lado opuesto, con una flota más nueva, se sitúa la Comunidad de Madrid, con una antigüedad sensiblemente inferior (10,4 años por vehículo), seguida de Cataluña (12,5 años).

El estudio señala que las matriculaciones se han desplomado un 35% en los últimos 3 años, convirtiendo el parque español en "uno de los más antiguos" de los países del entorno, que, a cierre de 2021, alcanzó una media de edad de 13,5 años. Además, el parque automovilístico es un 38% más antiguo que hace una década.

El estudio concluye que la falta de renovación de los coches supone un grave desafío para la seguridad vial. De hecho, en la última década, casi 2.700 personas fallecieron en accidentes con vehículos de más de 15 años y el porcentaje de coches que se vieron implicados en accidentes mortales se triplicó.

Rebajar la antigüedad salvaría muchas vidas

Además, el informe también trata de cuantificar cuántas vidas se salvarían con la renovación del parque automovilístico. Así, afirma que si se lograra rebajar la edad media de los coches españoles por debajo de los 10 años, se podrían salvar anualmente hasta 260 vidas.

Las conclusiones de las pruebas en los circuitos demuestran que un buen mantenimiento es más importante para la seguridad vial que la antigüedad de un coche. Y es que la distancia de detención de un coche con los neumáticos gastados puede llegar a ser un 53% superior que la de un vehículo con sus ruedas en buen estado, independientemente de su fecha de fabricación.

En este sentido, los españoles también suspenden en el mantenimiento de los vehículos, ya que el 50% de los coches que pasan la ITV tienen defectos en la primera inspección y 1 de cada 5 cuenta con deficiencias graves o muy graves. 

En los últimos cinco años, los defectos graves o muy graves en la ITV se han incrementado sensiblemente en el sistema de alumbrado (44%), dirección (34%), ruedas, ejes, neumáticos y suspensión (26%), motor y transmisión (10%) y frenos (10%).