La gestión de las recargas de las baterías es la piedra filosofal de la movilidad eléctrica una vez que se ha conseguido que tengan autonomías plenamente operativas, ya que los tiempos de espera y las infraestructuras destinadas a ello siguen siendo muy limitadas en todo el mundo. Tal es así, que hasta un gigante de las dos ruedas como Kymco ha buscado una solución que siempre se ha visto como una gran opción, la sustitución de las mismas por otras con plena carga, lo que de un plumazo elimina los dos problemas. Este servicio es además relativamente sencillo en una moto, ya que por tamaño y accesibilidad las baterías son mucho más manejables.

Con todo ello en mente, el presidente del Grupo Kymco, Allen Ko, ha presentado Ionex Recharge, un nuevo servicio que forma parte del plan Ionex 3.0 + de la compañía taiwanesa con el que quieren acabar con la complicación que pueda ocasionar el tiempo de recarga que necesitan sus scooters eléctricos para volver a disponer de autonomía suficiente. "Cambiaremos las baterías a los clientes en cualquier lugar y a cualquier hora", ha explicado Ko. "Estamos decididos a impulsar la velocidad de nuestra incursión en el mundo eléctrico. KYMCO ofrece una solución inmediata ante las dificultades de recarga en los domicilios, y de instalación de estaciones de intercambio de baterías."

Ionex es la división de motos eléctricas de Kymco en Taiwan, y el servicio se plantea como un modelo de suscripción. Mediante un pago mensual ofrece tres ventajas principales; ahorro de tiempo, una mayor comodidad al disponer de una batería siempre cargada, así como conseguir cuidar el medio ambiente, ya que las recargas se realizan con energía renovable, según ha dado a conocer la compañía taiwanesa. El coste es de 15 euros al mes, e incluye diez reposiciones de batería. Como oferta de lanzamiento, los usuarios de los modelos S6, S7 y S7R podrán disfrutarlo de manera gratuita hasta finales de año.

De momento Kymco sólo ofrece este servicio en Taiwan, su mercado local, que les está sirviendo de potencial prueba piloto antes de dar un hipotético salto internacional, y se limita a seis ciudades. Y para que para que se pueda llevar a cabo el intercambio de baterías se han de cumplir dos requisitos físicos. El primero de ellos es que las motos han de estar aparcadas en espacios públicos y accesibles por el equipo de Ionex, mientras que el segundo es que cuenten con una nueva cerradura para el asiento que facilita la marca de manera gratuita a través de los puntos Ionex oficiales oficiales.