El Ministro de Sanidad ha tenido que volver a hacer una precisión ante el clamor de un sector que necesita que le den un balón de oxígeno y cuyo cierre no tiene sentido, el de la venta de coches. Salvador Illa ha aprobado una nueva orden ministerial para fijar tres excepciones de empresas con instalaciones de más de 400 metros cuadrados que podrán abrir en la Fase 1, que arranca el 11 de mayo. Se trata de los concesionarios y compraventas, los centros de ITV y los viveros de plantas, que según la orden ministerial que aprobó este departamento el pasado día 3 (SND/386/2020), se limitaba la apertura a cualquier comercio minorista con instalaciones inferiores a este tope. 

Este cambio va a ser clave para el sector de la distribución de vehículos, tanto las redes oficiales de concesionarios –representan a 5.703 pymes, de las cuales 2.152 son concesiones de las que dependen 3.551 agencias y servicios secundarios– como los compraventas, que no tenían permitida la apertura porque un elevado porcentaje de los puntos de venta superan los 400 m² dada sus necesidades de exposición. Sin embargo, como ha apuntado Juan López Frade, Director General de Suzuki Ibérica, en un “video encuentro” que hemos podido mantener con el gracias a Newspress, la cuestión importante es conocer cuantos de estos concesionarios no van a poder volver a abrir sus puertas como consecuencia de esta crisis.

 Suzuki concesionario

Ya ayer, los presidentes de Anfac, Faconauto y Ganvam, en su encuentro con la Ministra titular de Industria, nos avanzaron la sensibilidad que había mostrado con este tema mientras que el representante de los fabricantes, José Vicente de los Mozos, reiteró que permitir estas excepciones sería tomar el mismo camino que habían hecho el resto de grandes mercados europeos de automoción. Otro destacado directivo del sector, Enrique Lorenzana de Genesis, nos ha recalcado hoy desde su visión general en la sede alemana de la marca coreana que lo único que debe imperar en las decisiones del gobierno es el ejemplo de los mercados europeos en los que no ha habido que “parar por completo el motor” del sector automotriz.

Ahora es clave que Madrid entre en Fase 1 para que esta medida sea plenamente operativa, y de esta manera será posible que las redes oficiales desafecten de los ERTE de fuerza mayor a los que se han acogido a entre 50.000 y 70.000 empleados en una primera fase –sobre el total de más de 150.000 que están incluidos. Porque, como ha dicho Eduardo Dívar, director general de KIA España, la movilidad personal en un vehículo propio se va a ver sin duda impulsada por esta pandemia, ya que es el medio más seguro para evitar contagios, y otros mercados de Europa ya han demostrado con ventas que se pueden recuperar las cifras previas a la crisis con mucha velocidad, la mejor noticia para los concesionarios después de todo lo que han sufrido.