El Salón Internacional del Automóvil, Automobile Barcelona, que tendrá lugar del 30 de septiembre al 10 de octubre en el recinto Montjuïc de Fira de Barcelona, contará con 23 marcas de automóviles, que son la mitad que fueron en 2019 pero más que suficientes para ofrecer contenido de relevancia y será la primera gran feria abierta al público en la capital con un claro enfoque en la electrificación, que ya está presente en más de 150 modelos a la venta.

Así lo ha explicado esta semana el presidente del salón, Enrique Lacalle, en una rueda de prensa para presentar las novedades de la feria, que ocupará los pabellones 1 y 8 del recinto y no requerirá test de antígenos. "Es la historia de un milagro", resalta Lacalle, y ha enfatizado que el salón "ha sobrevivido a dos guerras, a la mayor crisis económica internacional y a una terrible pandemia, y aquí sigue, vivo, fuerte y actual".

Las marcas automovilísticas participantes son Baltasar, BMW, Cupra, Dacia, DFSK, DR, Evo, Ford, Hispano Suiza, Honda, Hyundai, Kia, Lexus, Lotus, Mercedes Benz, Mini, Nissan, Renault, Seat, Smart, Subaru, Suzuki y Volvo, y en esta feria enseñarán 13 novedades de nivel nacional. Asimismo, estarán presentes otras empresas de los ámbitos de la movilidad como Kymco, o Silence, responsables de los avances sobre dos ruedas.

El foco se pone en los vehículos eléctricos y los participantes podrán conocer y experimentar las últimas tecnologías aplicadas a la automoción.  Algunas marcas que habían asistido en otras ocasiones, como Porsche o Tesla, no se podrán ver este año "porque no lo tenían previsto, otras porque no tienen modelos a presentar", mientras que algunas se han dado de baja en los últimos meses, según ha señalado el director de negocio internacional de Fira de Barcelona, Ricard Zapatero.

Bajo el lema Vuelve la ilusión, el salón abordará como tema central la movilidad sostenible y contribuirá a la reactivación de ventas como gran plataforma del sector, según ha explicado Lacalle. Reforzará su apuesta por la innovación del sector de la automoción, con la digitalización y la descarbonización, y contará con retransmisión por 'streaming' de las presentaciones de vehículos para periodistas y profesionales.

Menos metros, misma ilusión

El congreso, organizado por la institución ferial con el apoyo de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), ocupará los pabellones 1 y 8 del recinto de Montjuïc, la avenida Maria Cristina y el entorno de la calle Rius i Taulet y estará abierto al público general del 2 al 10 de octubre --los día 30 y 1 se dedicarán a las empresas--.

Así lo ha indicado Zapatero, quien también ha matizado que se ocupará menos espacio que en su última edición de 2019, cuando se celebró el centenario del evento y que cerró con una asistencia superior a los 800.000 visitantes. El emblemático circuito urbano de Montjuïc será el escenario de pruebas de los coches de test.

Fira de Barcelona no establecerá como requisito para la entrada un test de coronavirus porque considera que el espacio es suficientemente amplio, pero seguirá aplicando el protocolo covid con mascarillas y distancia social. Lacalle ha informado de que este año habrá 13 novedades nacionales de automóviles, ha agradecido la constancia y trabajo de Fira de Barcelona y ha dicho que la celebración es un "éxito a celebrar".

También ha destacado que España es el octavo mercado de fabricación de automóviles mundial y el segundo de Europa con la producción de tres millones de vehículos cada año y que, en España, el sector representa el 11% del PIB con dos millones de trabajadores directos e indirectos.

El salón, de carácter bienal, es el único de los celebrados en España que cuenta con el reconocimiento internacional de la Oica (Organización Internacional de Constructores de Automóviles).

El evento llega meses más tarde de la fecha prevista inicialmente --del 8 al 18 de julio-- tras aplazarse para favorecer la participación del máximo número de firmas automovilísticas en un contexto más favorable para esta industria por la escasez de materiales.

Zapatero ha explicado que los asistentes podrán ver, probar y reservar modelos y que el retraso en las entregas de los coches por los problemas con los semiconductores en la industria se compensará con ofertas o que no afectará a los clientes por la ilusión que supone la espera. El director del Automobile, José Miguel Garcia, ha señalado que Barcelona "va a volver a ser capital internacional del motor".