Las consecuencias de la pandemia, agravada también por la invasión de Ucrania, ha provocado que en los cuatro primeros meses del año se haya acumulado una significativa caída del 15,4 % con 718.850 unidades fabricadas en total. La situación de la capacidad productiva de las fábricas continúa viéndose agravada por la escasez de microchips y el encarecimiento energético.

El director general de ANFAC, José López-Tafall, afirma que “el desabastecimiento de componentes y el contexto de incertidumbre económica generado por la pandemia y la guerra en Ucrania continúan lastrando la recuperación del sector. Las cifras de producción todavía son muy inferiores a las de 2019 y creemos que hasta principios de 2023 no asistiremos a una recuperación plena de la industria de la automoción”, asegura el director.

La exportación de vehículos también se ha visto disminuida, con un 9,3%, habiendo exportado 144.398 unidades. Los mercados extranjeros, sobre todo los europeos, siguen registrando unas cifras de ventas muy bajas, con caídas por encima del 15 %. Esto ha conllevado una reducción de la demanda de los vehículos de fabricación nacional, donde destaca Francia (-36,4 %), Italia (-11,8 %) o Turquía, caracterizada por su alta demanda, que cae un 12,1 %.

Fabricación de coches alternativos

La fabricación de vehículos alternativos, entre los que se encuentran los eléctricos e híbridos, alcanza las 23.109 unidades producidas, lo que supone un incremento del 3,7 % respecto al mismo mes del año anterior. Los vehículos alternativos siguen así aumentando su cuota de producción, que alcanza en el cuarto mes el 13,7 % de la producción total nacional.

Respecto por tipo de vehículo, en el mes de abril, son los vehículos eléctricos puros los únicos que logran crecer, duplicando su fabricación frente al mismo mes del año anterior con 10.142 unidades, de las cuales 8.572 son turismos. Por su parte, los híbridos enchufables se reducen ligeramente un 4,4 %, con 11.835 unidades todas de turismos.

El sector de la automoción continúa trabajando para avanzar en nuevas tecnologías y vehículos más sostenibles, conectados y seguros. López-Tafall asegura que para ello “son fundamentales herramientas como el PERTE VEC que permitan impulsar a la industria de la automoción para alcanzar los objetivos de descarbonización, manteniendo la posición competitiva de España dentro del entorno europeo”.