Incluso en el peor año de la pandemia, con el mercado cerrado durante 2 meses y con la fábrica teniendo que parar las líneas de producción, Ford España cerró el ejercicio 2020 en positivo, al contabilizar un beneficio neto de 6,15 millones de euros, que es eso si casi un 95% menos en comparación con los 110,17 millones de euros que ganó en 2019.

Según las cuentas anuales de la empresa publicadas en el Registro Mercantil, la sociedad contabilizó una cifra de negocio anual de 6.655 millones de euros, un 20% menos que los 8.289 millones de euros que facturó en 2019.

El año pasado el resultado de explotación de la empresa fue de 7,9 millones de euros, un 89% menos, mientras que el resultado financiero fue negativo por 2,4 millones de euros frente a los 55 millones que ganó en 2019.

Preocupados por sus empleados

La filial española de Ford ​dedicó a sueldos y salarios unos 410 millones de euros en 2020, un 6,4% más. De ellos, 310 millones fueron directos para sueldos y salarios (+10,3%) y 100 millones de cargas sociales (-4%).

Los costes de indemnización se deben principalmente a que Ford en Almussafes (Valencia) inició en marzo de 2020 un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) extintivo con el objetivo de reducir la plantilla en 350 personas por la bajada de producción. Este expediente quedó en suspenso a raíz de la crisis de la pandemia pero se reactivó una vez se reanudó la producción de la factoría y supuso la salida de 476 empleados, ya que Ford Almussafes tuvo que recortar un 32% sus cifras de producción respecto a 2019, con unas 235.000 unidades.