Las ventas de automóviles en marzo en España no han llegado a los 60.000 vehículos, una caída del 30% si se compara con los datos del año pasado pero que supera el 50% si nos fijamos en los datos de antes de la pandemia, cuando no había escasez de semiconductores ni se libraba una guerra en las puertas de Europa. Con respecto al histórico del mes de marzo, las cifras de 2022 son tres veces inferiores a las máximas alcanzadas en 2006, cuando se matricularon 174.117 turismos.

Si ampliamos el foco y nos vamos a los datos trimestrales, Ancove, la Asociación Nacional de Comerciantes de Vehículos, confirma que se han matriculado 164.531 turismos, la cifra más baja en este periodo en los últimos diez años y un 48% menos que los que se vendieron en 2019. Es un hecho que la falta de microchips sigue lastrando al sector, y el elevado precio del combustible ha influido de forma muy decidida en las compras del mes pasado, especialmente en particulares.

Por canales, los particulares compraron en marzo 26.941 coches, lo que supone un 21,4% menos que en el mismo mes de 2021. Por su parte, las empresas adquirieron 23.310, un 16,8% menos, y las alquiladoras, 6.716 turismos, con un descenso del 66,4%.

Esta tendencia también se percibe a nivel trimestral. Entre enero y marzo, los particulares han adquirido 79.472 turismos, un 3,2% más que en 2021; las empresas, 72.913, un 3,7% de caída; y las alquiladoras, 12.146 coches, con un derrumbe del 64%.

La crisis de los chips sigue favoreciendo a las marcas asiáticas, por su mayor disposición de estos componentes. En el trimestre, han incrementado las ventas con respecto al año pasado las marcas coreanas Hyundai (8,8%), Kia (48%) y Ssangyong (30%), además de las japonesas Honda (92%), Lexus (1%), Mitsubishi (41%) y Toyota (10,5%). Entre el resto de marcas, han tenido incrementos Cupra (59%), Volkswagen (0,3%), DS (59%), Ford (3,7%), Tesla (177%) y Mini (18%) entre las grandes enseñas.