Y cayó la nieve…….

Tras estos días de nieve, nunca dejados atrás porque nos está costando lo nuestro sacar el coche de entre la misma y poder acceder a la calle, no podemos dejar de pensar y recordar las nevadas de antes, que dicen nuestros mayores y las que allá por los años 60 todavía nos llegan, con el recuerdo de nuestra niñez, a quienes podemos contarlo.

En un momento de añoranza, mientras tras vestirnos, mi hijo y yo, con nuestras mejores galas glaciares, botas de nieve, pantalones de esquí, camisas térmicas y abrigos para la nevada, intentábamos hacer los tres kilómetros que separan nuestra casa del supermercado más cercano, entre la nieve y el frio, en el silencio de la tarde sin el ruido de vehículos que lo rompieran comencé a cantar el “ montañas nevadas” que siempre he tenido en el recuerdo, no solamente de los viajes familiares en el coche de mi padre y que los ocho cantábamos a coro y que yo he seguido cantando con mis hijos en las mismas situaciones después si no también con los “viejos camaradas” en los campamentos de juventud.

Es una canción para el recuerdo, que nos lleva al olvido de la situación actual y nos hace añorar tiempos mejores.

Con la compra en las mochilas y las montañas nevadas, el regreso a casa me llevó a buscar el origen de la canción y ¡oh sorpresa!, la autora de la letra era Pilar García Noreña, poeta española y traductora. Parece ser que la única mujer autora de letras de canciones falangistas.

El autor de la música fue el compositor, crítico y erudito musicólogo Enrique Franco, vicepresidente hasta su muerte en 2009 de la Fundación Albéniz, asesor de la Fundación Reina Sofía y que trabajó para la UNESCO, la Unión Europea de Radiodifusión, Director musical de RNE, pero que para mayor oprobio del Gobierno actual y de su Ley de Memoria Histórica había sido Delegado del SEU en sus años universitarios.

Montañas nevadas, no solamente fue una canción de referencia entre las juventudes de España mucho tiempo, si no que tanto en Guinea Ecuatorial, como en América del Sur, fundamentalmente en Argentina, tiene un arraigo que solamente canciones de siempre logran mantener.

 

La mirada clara, lejos,
y la frente levantada,
voy por rutas imperiales
caminando hacia Dios.

Quiero levantar mi Patria,
un inmenso afán me empuja,
poesía que promete
exigencia de mi honor.

Montañas nevadas,
banderas al viento,
el alma tranquila.
Yo sabré vencer.
Al cielo se alza
la firme promesa,
hasta las estrellas
que encienden mi fe.

José Antonio es mi guía
y bendice Dios mi esfuerzo;
cinco flechas florecidas
quieren alzarse hacia Dios.

Renovando y construyendo,
forjaré la nueva historia;
de la entraña del pasado
nace mi Revolución.

Montañas nevadas..

 

Carlos Zarco.