Solamente un esfuerzo constante y continuado a lo largo del tiempo hace que te puedas situar en la cima de la voluntad y propósito que uno se ha propuesto. Haber nacido en el seno de una familia con trasfondo artístico y flamenco es una ventaja pero el permanecer y luchar por ello solo te lo puede dar el sudor y las lágrimas que uno va dejando a lo largo del camino de esta vida.

Este es el caso de Diego Ramón Jimenez Salazar, hasta llegar a convertirse en el  Cigala: historia del flamenco que ha conseguido posicionarse como el mayor referente internacional del flamenco en el mundo entero. Sus más de 20 años sobre las tablas, sus 7 Grammys, y múltiples reconocimientos de su arte lo atestiguan como un icono único que sin lugar a dudas seguirá los pasos de su referente el Camarón de la Isla.

Este exponente del flamenco es capaz de deleitar en los Ángeles cómo hacerlo en su adorable y querido México. Si años atrás tuvo la valentía de poder enfrentarse y amoldar temas de salsa (“Indestructible”), tango, boleros y jazz a su estilo flamenco, ahora lo hace hacia el país que lo alzó como la leyenda que es a día de hoy. Adaptaciones y versiones que solamente pueden ser llevadas a cabo por un genio del arte como El Cigala.

Su último trabajo es “Cigala canta a México”. En ella podremos escuchar grandes clásicos mexicanos reconvertidos a un estilo propio y personal al más puro estilo  Cigala. Aún con todo, el maestro es capaz de conservar la esencia original de estas maravillasas canciones de artistas como Vicente Fernández y otros.

Clásicos como “Somos novios”, “De Qué Manera Te Olvido”, “Soy Lo Prohibido”, “Cenizas”, “El Gato Bajo La Lluvia”, “Si Tú Me Dices Ven”, “Se Me Olvidó Otra Vez”, “Perfidia”, “Vámonos”, “Verdad Amarga”, “La Media Vuelta” y “Bésame Mucho”.

Aquel niño prodigio que con tan solo 12 años concurría multitud de tablaos logrando numerosos reconocimientos, reconoce que ha sufrido y ha dejado muchas cosas por el camino para llegar al punto donde se encuentra ahora mismo. Para él, cantar flamenco es una “pena y tristeza, que luego se convierte en alegría”. Ha sabido absorber todas las desgracias y tristezas que a lo largo de su vida le han sucedido unidas a una evidente mejoría en su técnica vocal para poder llevarlas sobre el escenario y ser capaz de darles melodía en forma de arte, manteniendo la humildad y sencillez de corazón que le caracteriza.

Llegado desde México comienza una serie de valientes actuaciones en mitad de toda la crisis del COVID para poder aportar su canto y alegría a un público deseoso de palmear sus grandes éxitos como “Lágrimas negras”, “Inolvidable” y otro muchos. Una gira que inicialmente cuenta como más de 14 paradas en ciudades como Gijón, Torrelavega, Valladolid, Burgos, Aranda del Duero, Madrid, Roses, Marbella (Starlite),Valencia, Mallorca…

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