Parchís fue sin duda la banda sonora de muchos niños españoles, de varias generaciones. Un servidor, que nació en 1974, los pudo ver en todo su apogeo. Muchos años después he tenido la dicha de localizar a su carismático líder, Constantino Fernández Fernández “Tino”, que me ha atendio muy amable y ha reflexionado con nostalgia sobre esos años maravillosos. Años que tienen su continuidad en el presente merced al documental sobre Parchís y los importantes proyectos que se le han presentado. Acompáñenos en este apasionante viaje por el túnel del tiempo a revivir los mejores momentos del mejor grupo infantil de España.

¿Qué supuso en su vida poder liderar un grupo como Parchís?

En principio formar parte de Parchís y luego liderarlo fue un gran cambio en la vida de un crío de 12 años normal que pasó de ir al colegio como todos, a subirse en aviones, a cruzar el charco, a disfrutar y gozar del favor y del cariño del público, fue un antes y un después obviamente. Ya no solamente por las consecuencias económicas que esto supuso para mi familia, pero sobretodo a nivel personal. Saltar de los libros de texto a estar directamente en las Pirámides de Teotihuacán o en las cataratas de Iguazú o en el Pan de Azúcar de río de Janeiro...te enriquece cultural y personalmente y más a esa edad que somos esponjas y los críos lo absorben todo. Supuso un cambio radical de vida y las conclusiones que extraigo a toro pasado, 40 años después, son muy positivas. Estoy encantado de la vida de haber tenido el privilegio de formar parte de la banda y de haber disfrutado de todo lo que supuso Parchís, no para una generación sino para varias.

¿Es bonito hacer soñar a millones de niños españoles?

No es bonito, es maravilloso. Y no solamente a los niños españoles sino a los niños de latinoamérica y de infinidad de países en el mundo...Nos llegan ecos de Estados Unidos, de familias inmigrantes, de Australia, de varios puntos de Europa...Lo más emocionante fue el momento en el que se produjo todo, en los años 80. Hoy tras el estreno del documental en Netflix te das cuenta que ese trabajo que se hizo hace tanto tiempo ha pervivido en los corazones de mucha gente y lo que pasa es eso, que no solamente has influido en una generación, en la nuestra, sino que muchos papas le transmitían a sus hijos la felicidad de cuando eran pequeños, a través de la música y de las películas de Parchís.

Hoy me ha llegado en instagram el ejemplo de una familia en Madrid que tienen hijos de 8 o 10 años y lo flipan con Parchís. Estoy había pasado con los hijos de mi hermana que, sin haber vivido en persona el éxito de Parchís, por el hecho de ser yo su tío habían visto las pelis etc. Algo habríamos hecho bien para que los niños de otras generaciones, también se lo pasen bien. 40 años después en México, Argentina, Perú...sigue la llama viva de todo esto. Y es increíble, habérselo hecho pasar bien a varias generaciones con nuestra música y nuestras aventuras, es un privilegio.

¿Considera que ha sido el grupo infantil más legendario?

No se si legendario sería el término más apropiado porque eso está reservado para grupos mayores como los Beatles o Queen. En el aspecto infantil si creo que Parchís supuso un antes y un después. Antes de Parchís la música infantil se centraba más en adultos haciendo música para niños. Pensemos en los payasos o en Teresa Rabal, en La Pandilla. En cuanto a niños haciendo música para niños, fuimos un poco los precursores de este movimiento. No se si legendario, pero Parchís tiene un puesto preponderante en la historia de la música infantil.

Fue un ídolo infantil y juvenil y eso que no había redes sociales...¿Se sentía agraciado físicamente?

Yo creo que al revés. Cuando me seleccionaron para Parchís recuerdo perfectamente que en las oficinas de discos Belter, oí el comentario del director artístico que dijo que era una lástima que yo que cantaba tan bien, fuera tan feo. No sería tan feo cuando al final me eligieron, pero nunca he sido Brad Pitt. Pero al ser el mayor del grupo, ya con 14 años, despertaba un cierto interés para las chicas.

Un poeta dijo que la única patria que tenemos es la infancia....¿cree que es verdad?

No estoy de acuerdo del todo. Es verdad que en la infancia vivimos un mundo de inocencia, de sinceridad que luego se pierde por el camino. Al hacernos mayores perdemos la inocencia, somos más resabiados y tenemos más cuidado en muchas de las cosas que de niños hacemos y decimos sin pensar. Pero creo que aunque nos hagamos adultos, debemos de conservar aquel niño que forma parte de nosotros. Deberíamos conservar esa capacidad de asombro y esa sinceridad, a pesar de que la vida te enseña a ser prudente en muchas cosas. No debemos arrinconar al niño que llevamos dentro, pues es el fruto de muchos momentos de felicidad. El vivir las cosas con apasionamiento y sinceridad es una patria (más chica) que debemos conservar.

¿Cómo dirigió la fama a esa temprana edad?

Se digieren las cosas sin ser muy consciente de ello. Sobretodo al principio uno no es muy consciente de términos como la fama, el éxito, la popularidad, la notoriedad...porque estás en una dinámica de juego. Es un juego distinto al que se juega en el recreo, pero era el que nos tocó vivir. Uno no es consciente de lo que vive hasta más adelante, cuando también adquieres la consciencia de la transcendencia que tienen tus actos y tus palabras...En ese momento, con la ayuda de la familia y de las personas que nos coordinaban, que si no eran los mejores, eran buenas personas, lo digerimos relativamente bien. De los cinco no se ha quedado nadie por el camino. Somos gente normal, cada uno con sus miserias y con sus historias de vida a cuesta, pero yo creo que somos buena gente en términos globales.

¿Cuáles son los recuerdos más bonitos de esa época?

Recuerdos hay muchos y muy bonitos. Hay algunos que formarían parte del terreno más personal y tienen que quedarse ahí. De los que se pueden contar estarían el viajar, el conocer mundo...el saltar de los libros de texto directamente a la vida y en una posición privilegiada porque gozas del reconocimiento y del cariño de muchísima gente y es una sensación indescriptible y muy gratificante. Como momentos más álgidos y más importantes destacaría la actuación en el Estadio Azteca, que es uno de los campos más grandes de latinoamérica y la actuación que hicimos en el Madison Square Garden de Nueva York. Si bien en ese momento no eres tan consciente de ello, con la perspectiva del tiempo ves que no todos los artistas latinos han conseguido llegar a ese tipo de escenarios. Como niño era una gozada el disfrutar del reconocimiento y del cariño de la gente. Eso no lo tienes en el cole y lo tienes en casa, pero en una medida no tan masiva, aunque no menos importante. Había muchas cosas chulas.

¿Cómo se adaptó luego al periodismo deportivo y otras iniciativas profesionales?

En mi caso con normalidad. Soy una persona bastante pragmática y no me supuso ningún trauma existencial ni nada de eso. Mientras los focos están encendidos disfrutas de la situación y cuando de repente se apagan, te tienes que adaptar y continuar. Cuando sufrí el accidente estuve un tiempo machacado y hecho polvo, porque no solamente fue la amputación del brazo izquierdo sino el traumatismo cráneo-encefálico...pero cuando recuperas un poco la consciencia llegas a la conclusión de que tardas más por la mañana al atarte las bambas, pero el que tenga prisa que se vaya pues yo llegaría cuando tenga que llegar y ya está. Cuando tuve que hacer de periodista deportivo o trabajar en una compañía de distribución comercial tuve que adaptarme a lo que había y además tratando de disfrutarlo.

Háblenos de la excelente acogida a nivel mundial del documental sobre Parchís...

También hay un antes y un después con el estreno del documental de Parchís. Primero porque no esperas que más de 30 años después unos tíos más jóvenes que tú, los directores del festival In-edit de cine documental de Barcelona, tengan la iniciativa de hacer un documental sobre la historia de Parchís. Además ellos son exhibidores, no habían participado en la producción de ningún documental y es este el primero que se ponen a producir. De entrada fue una sorpresa grata, pero también es verdad que en todo este tiempo desde que se acabó Parchís hasta ese momento hubo un montón de iniciativas que se quedaron en el tintero, de gente más o menos avezada que tenía intenciones, pero no condiciones para plasmar o desarrollar los proyectos ofrecidos. Pero llegan los de In-edit y los tíos perseveran y al final consiguen que todos, los cinco, nos pudiésemos reunir. Además consiguen asociarse a Netflix en la distibución y eso nos devuelve de alguna manera a la actualidad y hacen un gran trabajo. Todos, pero yo particularmente estamos muy contentos con el resultado del documental porque además de ser profundo y respetuoso, se cuentan cosas que no aparecen en las entrevistas, pero no es un programa de Tele 5 al uso, sacando las miserias y las desgracias sobre cualquier otra cosa. En la historia de Parchís hubo claros y oscuros, pero al menos para mí hubieron muchísimas más cosas positivas que negativas. Estamos muy agradecidos al documental porque eso ha supuesto un montón de cosas que ahora te contaré en la próxima pregunta.

¿En qué proyectos está inmerso actualmente?

El estreno del documental de Parchís fue un verdadero hito, por inesperado lo primero. Ahí nos dimos cuenta que había mucha gente en el mundo que conservaba ese recuerdo de cariño hacia el grupo, las canciones y ese tiempo vivido y todo lo que supuso. Eso es lo que trajo que la gente quisiera producirlo, que Netflix se interesase y que a nivel mundial fuese muy importante el estreno del docu. Y eso además trae como consecuencia que un grupo de empresarios mejicanos piense en la gira Gira Tour Pop & Rock 2019 para poner en escena a 22 talentos, miembros de importantes agrupaciones de los 80, como Parchís, Timbiriche, las Flans, Fandango, los Chamos, Menudo, MVO...en fin eramos muchos o varios miembros de esos grupos de los 80 juntos en escena. Nos hacen el planteamiento que más que ciencia ficción nos parecía una película de Kubrick o de Ridley Scott...no nos lo creíamos. Se nos plantea que vengamos un mes antes para ponernos a tono físicamente porque la mayoría no teníamos ya ninguna vinculación con el mundo del espectáculo y había que estar físicamente bien y vocalmente. Se puso en marcha la gira. Estrenamos en Monterrey y luego hicimos Guadalajara y luego vino la pandemia ...y ya paro todo el mundo del show business, del espectáculo...y de muchas más cosas que se han visto afectadas. Gracias a ello conocí a mi actual pareja, a Lorena, y me vine a vivir a Méjico y lo que estoy haciendo ahora mismo, desde casa, lo estamos haciendo juntos. Para celebrar un año de relación hemos cantado una canción a dúo que ha tenido mucha aceptación por parte de la gente y también de los medios. Hemos hecho un tour de medios importante, que nos ha planteado sacar un segundo sencillo que vamos hacer en abril. No podemos trabajar porque todavía no nos dejan hacer shows en directo, pero estamos considerando los streaming...en definitiva estamos fluyendo y donde nos lleve la vida allí estaremos.

¿Por qué desaparecieron más tarde los grupos musicales infantiles como ustedes, que hasta principios de los 80 eran muy populares, sobretodo ustedes Parchís?

Esto habría que preguntárselo a las disqueras, a las compañías de discos, que son las que programan lanzamientos. También habría que preguntarles a las disqueras porque desaparecieron ellas mismas. El mundo de la música se ha visto sometido a un montón de cambios que ha afectado a los que eran los actores principales y las compañías de discos lo eran. Hoy no tienen ese papel tan importante. Yo particularmente no he entendido nunca después del éxito que se produjo en los años 80 con la música infantil (con un gran nicho de consumidores) como se dejó de atender el público infantil. No lo he entendido nunca. Te lo digo en serio que después de la trascendencia y éxito que tuvieron grupos como Parchís como Regaliz o como Los Nins...no siguiesen apostando por ello. Han habido varias iniciativas de reflotar al grupo, incluso contando con el mismo nombre, en Argentina o en España...pero no se hicieron bien porque no tuvieron ni mucho menos la repercusión que tuvimos nosotros. Yo siempre he creído que el publico infantil está ávido de cosas que estén pensadas para ellos. Musicalmente los críos en esta época han tenido que tirar de lo que había y yo creo que no ejerciendo la mejor influencia porque no eran productos pensados para críos sino para adolescentes. Es la pregunta del millón, de por qué la industria no ha continuado por ahí porque se ha demostrado que había muchas cosas que hacer, pero es un misterio.

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