Pasada una semana de ese espectáculo de moda y de glamour en la Capital de España es por lo que me he decidido a publicar un artículo sobre mis impresiones al respecto.

Estoy verdaderamente conmovido por el estilo y la moda de las acompañantes de los dignatarios otanistas y sus arrabales, incluido el del marido del primer ministro luxemburgués, que ha añadido una nota “gay” a la Cumbre verdaderamente relevante.

Las Cenas de Gala en el Palacio Real y en el Museo del Prado, las sandalias de Jill Biden y las hijas de Hunter Biden (el del portátil del infierno), el paseo polvoriento por La Granja de San Ildefonso de las señoronas de las bombas amenazantes, los arrechuchos impúdicos entre Joe Biden y “La Mujer de Rojo” (Begoña, la esposa de Pedro Sánchez) frente a los cuadros de Velázquez, la plaza mayor de Madrid convertida en macro-aparcamiento de los coches de la OTAN, el Paseo de la Castellana convertido en gigantesca y exclusiva pasarela de coches de lujo, nos pueden hacer una idea de lo que no hemos visto, la otra Cumbre de la nocturnidad y de los vicios de personajes como Boris Johson, el borracho desaforado y bailarín desmelenado de Downing Street.

Más de 100 millones de euros nos ha costado a los españoles la OTAN Fashion Week 2022 de Madrid, con todas las televisiones nacionales dando una cobertura infinita a este magno evento de moda y estilo que ha oscurecido las pasarelas de Nueva York, Milán y hasta las de París.

Desconocemos cuáles eran los objetivos del Gobierno social comunista de Pedro Sánchez para esta Fashion Week que hemos alojado en Madrid ni tampoco se ha aclarado ante la opinión pública española cómo actuará la OTAN si las plazas españolas norteafricanas de Ceuta y Melilla son atacadas por Marruecos, algo que sí que afecta a nuestra seguridad nacional, a diferencia de la cuestión de Ucrania, pero todas nuestras dudas al respecto son lo de menos.

En cuanto al incremento hasta el 2% de gasto militar en el PIB español hasta el 2029, es algo que se pospone a largo plazo y se deja para futuros gobiernos, olvidando la urgencia de este incremento en el momento actual. Tampoco debe importar esta cuestión.

Después de esta OTAN Fashion Week en Madrid, los españoles nos tenemos que sentir necesariamente mucho más seguros y confiados en el futuro pues se ha creado una arquitectura de defensa y ataque basada en la pareja “gay” del primer ministro luxemburgués, en “La Mujer de Rojo” llamada Begoña acosada por un viejo verde que okupa ilegalemente La Casa Blanca, en un banqueteo grosero en Palacios y Museos y en una Ciudad donde se ha vuelto a secuestrar a sus ciudadanos en sus casas para que nuestras calles vacías sean un escenario de uso y disfrute para los oligarcas de la OTAN.