Paula Vázquez publicó el sábado 30 de mayo un twitt que, en contra de lo habitual, no voy a describir, sino que voy a ponerlo tal cual.

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¿Creerá de verdad Paula Vázquez que fue es un gran día porque se aprobó el “Ingreso Mínimo Vital”? ¿Qué pensará que hay que celebrar? ¿Tendrá acaso la más remota idea de las funestas consecuencias que acarreará esta malparida ocurrencia para el futuro de España, y de cualquier país en que se implante?

Como no conozco a Paula Vázquez, ni he hablado al respecto de este tema con ella, sólo puedo suponer que la defiende porque piensa que es un gran avance social en favor de los más desfavorecidos. Si es así, no tengo más remedio que llegar a la conclusión de que no tiene la menor idea y demuestra la mayor de las ignorancias porque este subsidio, aunque no lo crea, condena a la pobreza, a la marginalidad y a trabajar en negro a todos aquellos que lo soliciten y hagan de él su, no diré única, sino principal fuente de ingresos. Y, si no, que lo piense un poco…

Paula Vázquez puede que diga para justificar que está a favor, que se trata de una cuestión de justicia social. Nada más lejos de la realidad. ¿Es de justicia que cada hogar reciba entre 462 y 1.015 euros? ¿De verdad es justo? ¿No es mucho más justo ganar un sueldo digno a cambio de un trabajo igualmente digno? Digno y eficiente. No hay que olvidarse de esto último. Porque pagar un sueldo por no producir, aporta dinero, pero muy poca dignidad a quien lo recibe.

Ya se sabe que cuando un tonto coge un camino, aunque el camino se acabe, el tonto sigue. Y lo digo porque es posible que Paula Vázquez se apoye también en el mantra de que el “Ingreso Mínimo Vital servirá para cohesionar el país”. De ser así, hará una demostración de ignorancia todavía mayor. Cohesionar no es subsidiar, cohesionar es unir. Y no hay mejor cohesionador que el que todos los españoles tengamos un trabajo digno por el que recibamos una retribución justa. Y que entre todos ayudemos al sostenimiento del estado. ¿Qué justicia cohesionadora es ésa que permite que unos no trabajen ni sostengan el estado, viviendo a costa de los que trabajan y ayudan a sostener los gastos públicos? Eso, Paula Vázquez, no es cohesionador, ni justo, ni digno.

Pero basta ya de que quieran engañarnos con argumentos falaces. No nos traguemos el anzuelo. Todos sabemos, aunque ni Paula Vázquez, ni los que piensan como ella lo digan, que esta medida no busca solucionar problemas, sino comprar votos cuando llegue el momento. Lo harán azuzando el miedo a que si ganan “los fascistas” lo van a quitar. Ahora lo callan, pero cuando llegue el momento estoy seguro de que será el argumento definitivo. Y si no, al tiempo.

Sólo hay que ver el poco tiempo que ha tardado Paula Vázquez en utilizar el peor descalificativo político que los comunistas y socialistas utilizan con tanto éxito, como si los únicos que pudieran estar en contra de esta medida fueran los mal llamados “fascistas”. Por cierto, Paula Vázquez, estar en contra de una medida, no implica echar bilis. Simplemente es manifestar que no se está a favor.

Y un último comentario con respecto al comentario de que la de la foto es su cara cuando piensa que quedan cuatro años o más. Si ésa es su cara de alegría, no imagino cuál reserva para cuando quiera demostrar asco.