A mi sinceramente, me importa un bledo la libertad de expresión.

Es más siempre que me han preguntado sobre ella, he contestado que la libertad de expresión debe ser limitada y que no es un derecho que esté por encima del bien común o la Verdad.

Es decir, que si por aceptar la libertad de expresión, hay que admitir expresiones que atenten al bien común (la unidad de España o su misma existencia, o las barbaridades del loby LGTBI en destrucción de la familia tradicional) o a la Verdad (que los rojos fueron peores que los nacionales es una verdad empírica) pues pienso que se debe limitar esa libertad de expresión.

Dicho esto, pasemos a la Ley de la Memoria Democrática. La memoria democrática, a mi me dice que fueron ellos, los que regulan esta Ley, los que atentaron contra la misma en 1934. Que fueron ellos, los que asesinaron a cientos de religiosos y personajes de derechas antes del 18 de Julio de 1936. Que fueron ellos los que provocaron un Alzamiento totalmente justificado.

La Memoria democrática no quiere cercenar mis derechos de que yo piense como me da la gana. No. No caigamos en su juego. Ellos quieren prohibir la Verdad. Así con mayúsculas. Quieren prohibir publicaciones que den datos sobre esa Verdad. Quieren borrar el pasado, para controlar el futuro. (Muy orweliano esto, pero muy real)

Ya nos engañaron una vez allá por 1976, preparando este terreno, así que no nos dejemos engañar otra. Ya nos engañaron hace 40 años cuando en pos del "consenso" y la "reconciliación" nos pidieron (yo era muy joven, pero se lo pidieron a mis antepasados y referentes políticos) no remover el pasado. Buscando la anhelada reconciliación de los españoles se cubrió con el velo del olvido estas atrocidades.... y solamente ha servido para que el enemigo haya recuperado una iniciativa que le ha llevado al umbral de la victoria. Lo hicimos. Lo hicieron. De hecho ya lo venían haciendo sottovoce desde 1965. Ahora no. Ahora no nos van a engañar y hay que gritar muy alto que TENÍAMOS RAZÓN. Que fuimos los perseguidos. Que fuimos los ganadores y que esos ganadores fueron justos en sus sentencias. Fueron ecuánimes en su gestión. Tan ecuánimes que Francisco Franco en su gestión, por ejemplo, de los embalses se rodeó de gente que los había proyectado para la República.

Y como esta vez NO VAMOS A CALLAR, pero nos han debilitado sobre manera tras el primer engaño de 1976 ¿Qué podemos hacer?

Lo primero es publicar, sin tregua ni desmayo todas las salvajadas cometidas por el Frente Popular aportando todo lujo de detalles, por muy escabrosos que sean. Pues por mucho que lo sean, nunca podrán igualar al terror y dolor que sufrieron las víctimas.
 
Como segunda parte de la estrategia estará hacer responsable de ello a todos esos órganos administrativos creados para la aplicación de la "ley de memoria democrática" y sus "importantes sanciones" en cuanto a herederos y responsables morales por su justificación.
Finalmente publicar las sangrientas biografías de los asesinos y las causas por las que fueron condenados y ejecutados en pago de sus atrocidades.
Recordar que para los judíos no ha existido La proscripción de delitos que siguen persiguiendo.
Hacer exactamente igual en España haciendo responsables de las atrocidades cometidas a los herederos de quienes las cometieron: herederos políticos, ideológicos e incluso de ADN.
Estas son, deben ser, las líneas de acción del contraataque.
 
 
Lo dicho, es imprescindible un contraataque que permita recuperar la posición perdida. O en el peor de los casos proteja la retirada hasta las breñas de Covadonga para iniciar una nueva reconquista y es preciso que cada español sea una escuadra de la guerrilla, como hicimos en 1808 hasta la victoria contra el francés...y los afrancesados, que hoy son muchos esos afrancesados.
¿Alguien se escandaliza por este planteamiento bélico? Que piense quienes han roto la tregua, que la GUERRA NO HA TERMINADO y solo la VERDAD nos hará libres.
Al lío...