Atrincherados en su pocilga congresual los socialistas se han reunido en cónclave de hampones, en esa sutil hermandad, en esa fraternidad misteriosa, nacida del latrocinio institucional y de la impunidad penal que, desde que asaltaron democráticamente el Estado, les ha llenado la faltriquera a todos dándoles el lustre del gañán enriquecido y de la tata que deja la bayeta para casarse con el indiano retornado.

Han sacado del geriátrico del PSOE a sus ancianos demenciados para que Valencia ilumine sus nostálgicas mentiras con la luz de Sorolla, cuando a Felipe González se le cae la baba en el atril con sus amenazas infantiles sobre su firme determinación de no callar. ¡Pobre abuelo chocho! que carga sobre sus hombros con el ataúd de su honor y que ha convertido su impotencia en un espectáculo del IMSERSO cada vez que Pedro Sánchez le deja salir al centro de la pista a bailar Los Pajaritos con Adriana Lastra y su acordeón de falsedades y felonías, presentadas en el Congreso del PSOE como avances sociales, y Zapatero sonriendo como sólo son capaces de hacerlo los que se meten por la nariz algo más que el dedo. Con esa sonrisa de bobo solemne que cuenta nubes en el nirvana de su memez, antes y después del 11M, fue capaz de proclamar urbi et orbi que “ser socialista es tener poco y dar mucho, como aprendimos en la Casa del pueblo”. No es la frase de un cínico, le falta talento para el ejercicio del cinismo. Es la frase del más bobo de los mediocres bendecido por la fumata bianca de las urnas y por el dinero fácil y abundante que se gana sin esfuerzo y sin mérito haciendo de monaguillo de los tiranos bolivarianos en todos los templos progres de Europa.

A los hampones socialistas los expulsaron a patadas de Italia y de Francia hace muchos años. En España están en el Poder y ganarán las próximas elecciones. Es la única verdad que se dijo en la pocilga congresual del PSOE en Valencia. Las ganarán porque lo único que tienen en frente es patrioterismo liberal y a Pablito Casado, un niñato de barba y pantalón corto que es un híbrido de Zapatero y Adriana Lastra, que le ha pedido a Papá Noel (los Reyes Magos son muy españolazos para él) la Presidencia del Gobierno. Habemus Pedro Sánchez per saecula seculorum. Esa es la fumata bianca de la Convención del PP y del Congreso del PSOE. En España los malos son muy malos y están muy bien entrenados, y los tontos son tan tontos que entrenan aún con más entusiasmo que los malos.