Dicen que la Historia no se repite y yo me río socarronamente (que así nos reímos los viejos), porque la Historia no se repetirá, pero los españoles han tropezado y siguen tropezando en la misma piedra por los siglos de los siglos. Y lo digo desde mi experiencia de casi 50 años de hemerotecas (la Municipal de Madrid y la Nacional). Ustedes se reirán con los títulos de algunos periódicos de finales del siglo XIX y primera mitad del siglo XX que les reproduzco, pero están copiados literalmente. Del verano de 1868 todavía conservo en mi archivo estos: "O se va la Reina o la echamos" (se referían a la Reina Isabel II), "La corrupción va a terminar con la Monarquía", "Los Borbones se la están jugando con los escándalos de la Reina", "La revolución traerá la República", "España necesita una República", "La unidad de España está en peligro", "O alguien da un puñetazo sobre la mesa o España se hunde", "Los separatismos acabarán con España", "Cataluña no puede declararse independiente", "Las Cortes no sirven para nada", "La Soberanía es del Pueblo y el Pueblo debe decidir si quiere Monarquía o República"... Y como muestra bien vale este botón. Así es España, o mejor dicho, las dos Españas, porque también a lo largo de todo el siglo hubo dos Españas: la España liberal-progresista y la España carlista-conservadora. Pero, no menos curioso es que todo esto se leyera en periódicos que llevaban estos títulos tan actuales: El País, El Imparcial, La Vanguardia, La Razón de España, La Democracia, La República, La Gaceta o El Liberal . ¡Y me dicen que la Historia no se repite!

Hay quien piensa que la botella está medio llena, hay quien piensa que la botella está medio vacía y ya estamos muchos que pensamos que ni siquiera queda botella.

...Porque el panorama es desolador, y no solo por la pandemia que nos azota o la salvaje crisis económica que se avecina, sino, y principalmente, por el tsunami comunista que nos lleva directa y rápidamente a la Dictadura.

Aquí ya no se salva ni la Santísima Trinidad: eso sí, unos por listos (ambiciosos, pícaros, sinvergüenzas, corruptos, y etc) y otros por tontos (pardillos, moderaditos, niños de papá, recursitos, discursitos, y etc).

La Monarquía, el Gobierno, el Parlamento, el Senado, los tribunales, los partidos políticos, los sindicatos, los empresarios, los bancos, los gobiernos autonómicos y municipales y hasta las oenegés son ya cadáveres andantes con pies de barro que tienen que sostenerse unos a otros para no derrumbarse definitivamente.

Si Ortega viviese hoy diría lo que dijo entonces: "No es esto, no es esto... ¡Delenda est monarchia!"

O sea, que los españoles SÍ se repite.