La biblioteca de la escritora Emilia Pardo Bazán fue entregada a Franco por la viuda del hijo de la escritora, Jaime Quiroga, el cual, junto con un hijo de este, fue torturado y asesinado en una cheka de Madrid. El trasfondo parece ser la siguiente: Jaime,  como ocurría a veces con los señoritos pudientes, dejó embarazada a una criada. El hijo resultante habría sido el autor directo del tremendo asesinato de su padre y de su hermanastro. Sucesos parecidos, de un sadismo bestial, incluyendo gente quemada viva, menudearon  en el Frente Popular,  efecto de la larga propaganda  guerracivilista de la izquierda, excitando los peores instintos de mucha gente. Ahora, la pandilla de golfos del PP que gobierna la Xunta gallega y  que se identifica con los chekistas al igual que el  Doctor y los suyos, pretende quedarse no solo con el pazo, sino con esta biblioteca de interés histórico. Por la cultura, dicen, los herederos de los mayores incendiarios de bibliotecas de Europa.

Nota al margen: a) El pazo fue entregado por suscripción popular, al jefe del estado. Por lo tanto hoy correspondería a Felipe VI. b) Cuando, al poco de morir Franco,  Solzhenitsin denunció en España el imperio del GULAG y la Cheka, se alzó contra él una oleada de insultos matonescos que abarcó desde Benet o  Cela a Montserrat  Roig y otros fulanos y fulanas de la prensa y la intelectualidad. Y hoy vuelven a las andadas.