Según la RAE, “Cuerpo del delito” es: Cosa en que, o con que, se ha cometido un delito, o en la cual existen las señales de él.

Bien. Dicho esto, y tras hacer la inevitable analogía entre tabaco y congojavirus, poco más hay que añadir. Aun así, añadiré (pese a considerar muy inteligentes a los que soportáis mis memeces).

A ver… es que me sonroja trataros como a gilipollas y contaros estas obviedades… ¡pero es que el sentido común son los padres! de verdad… no existen los Reyes Magos. 

Creo en el congojavirus (ya hice un Credo de esto). Tengo miedo de él y de lo que provoca. ¿Qué provoca? La muerte –o padecimientos infernales – por afecciones respiratorias e inmunológicas. Bien… ¿Qué provoca el tabaco, además de riqueza para sus negociantes?

No hay más preguntas, señoría.

Y el juez va y falla (como siempre, de fallo. Fallando, que es gerundio; prevaricando, que es ídem) a favor del tabaco y en contra del congojavirus. ¿Por qué? ¿Por qué no nos dejan morir o enfermar por algo tan glamuroso como un virus chino nacido en un puto murciélago de un exótico e infecto mercado? ¿Por qué sí nos permiten morir por algo maloliente, carísimo y gravadísimo? ¡Por algo que ni siquiera consumimos, los fumadores pasivos (aclaro)! ¡Joder, por lo menos podríamos disfrutar nuestro lento suicidio! ¡Congojavirus, tómame! ¡Dame placer! ¡Fumar es un placer! Fumando espero, al hombre a quien yo quiero… No, no me he vuelto maricón, es la canción de Sara Montiel. Es Humphrey Bogart que murió de cáncer de pulmón por tabaquismo. Curioso que la manchega nunca me pareció erótica y hablo del Bogart este, siempre cigarro en boca. Igual sí soy maricón. Mejor así, voy a reclamar mi paga por ello, ahora vuelvo.

Denegada.

Putada.

Puta Ada Colau.

Cola…

- hola, caracola –le dijo la almeja a la caracola –.

- hola, caracoño – le contestó la caracola ­–.

Tela con el chiste, me encanta. Creo que está basado en hechos reales. Seguro que hay un vídeo como prueba, traducido al espenol. Caracolés y almejés, traducido al espenol. ¿Alguien lo duda? En caso de duda, Macarena Olona, es decir, la más tetuda… que no rima con Olona, que es la más tetona, pero sí con el refrán. Por cierto, Sara Montiel casi me quema un día con su puro, por la madrileña calle Goya (pobre pintor, lo que están haciendo con su imagen). Yo caminaba detrás de ella y echó su puro atrás, en su gesto habitual. “¡Coño!, ni que fuera Sara Montiel” –exclamé –.Y era ella. Veracruz, su peli escaparate. Qué cruz.

¿Qué? Qué me la menees…

1, 2,3, el escondite inglés.

Gibraltar, español. Por lo cojones.

Los malos fueron, son y serán los nazis, recuerda. Aunque sólo existieron 12 años y lucharon contra todos, todos esos que ahora se odian entre ellos… todos estos que ahora odian todos.

Tío Sam, vuelve a casa por Navidad.

John Bull, eres una ful.

De Estambul.

¡Calla! Vale. Callo. Callo malayo.

Cayó y nadie le ayudó a levantarse.

Te jodes, como Herodes. A ratos, como Pilatos; y a días, como Jeremías.

¡Prohibido sieg hail! Di lo que yo te diga.

Oído cocina.

Eso peludo y con hocico relleno de dientes afilados, y con orejas puntiagudas, no es un pastor, es un lobo, jodida boveja de mierda (neologismo, recién parido, entre bobo y oveja)… ¿o, en realidad, eres una loveja (neologismo, recién parido, entre lobo y oveja) y tu sadismo disfruta masacrando inocentes y haciéndose el sueco?... ¿o, en realidad, eres una aveja (neologismo, recién parido, entre abeja y oveja), tan presto a matar como a ser matado, sadomasoquismo en estado puro y duro, más que el hueso de un plátano?

 ¿Ni siquiera has leído el cuento de Caperucita? ¿De verdad qué no? ¡Ah! es que si no sale en la puta tele no es verdad, ¿para qué leer? Tonto el que lo lea. Hablando de leer… coge el prospecto de cualquier medicina y alucina, vecina. ¡Pero cógelo, coño, que no muerde! Cuando acabes de leerlo, y de alucinar, sigue conmigo.

Lo dicho, que por la barriga te corre un bicho. Los estancos siguen siendo templos. Ni el congojavirus ha podido con ellos. Es más esencial que Dios para un beato moribundo. Échame tu humo. Hazme el favor. ¿Cuándo le harán un agujero al bozal, para poder fumar sin quitárselo? El profesor Bacterio está en ello. ¡Muy pronto en su kiosco! ¡Qué asco, coño!

Menos mal que soy mortal.