La vicepresidenta tercera del gobierno de España y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha declarado que Largo Caballero es “nuestro modelo a seguir”. Añadiendo que “somos deudoras y deudores del legado de Largo Caballero. Existe una absoluta actualidad de sus postulados”.

Últimamente nuestros políticos se meten en jardines de los cuales les es muy difícil salir. El otro día lo hizo Pablo Casado y ahora Yolanda Díaz. Afirmar esto es conocer muy poco la historia o la persona que le escribe los discursos conoce poco la vida y obra de este personaje. Sobre todo desconoce gran parte de su obra.

El “modelo a seguir” fue el encargado de establecer 345 checas en Madrid con 16.000 represaliados. A parte impulsó los Tribunales Populares, creó la Junta de Defensa de Madrid y el Comité de Orden Público. A parte de dar la orden de asesinar a 6.000 personas en Paracuellos del Jarama. ¿Este es el modelo a seguir?

Por lo que se refiere a la “actualidad de sus postulados”, basta con conocer su pensamiento para darnos cuenta de la realidad. En enero de 1936, poco antes de las elecciones de febrero, que ganó el Frente Popular escribió en el periódico El Liberal:

Quiero decirles a las derechas que, si triunfamos, colaboraremos con nuestros aliados. Pero, si triunfan las derechas, nuestra labor habrá de ser doble, colaborar con nuestros aliados dentro de la legalidad, pero tendremos que ir a la Guerra Civil declarada. Que no digan que nosotros decimos las cosas por decirlas, que nosotros lo realizamos”. 

En 1933 pensaba lo siguiente:

Vamos, repito, hacía la revolución social… mucho dudo que se pueda conseguir el triunfo dentro de la legalidad. Y en tal caso, camaradas habrá que obtenerlo por la violencia… nosotros respondemos: vamos legalmente hacia la revolución de la sociedad. Pero si no queréis, haremos la revolución violentamente”.

Ese mismo año pensaba:

“Tenemos que luchar, como sea, hasta que en las torres y en los edificios oficiales ondee no la bandera tricolor de una República burguesa, sino la bandera roja de la Revolución Socialista”. 

El 10 de febrero de 1936 decía: 

Si los socialistas son derrotados en las urnas, irán a la violencia, pues antes que el fascismo preferimos la anarquía y el caos”.

Si los postulados de Largo Caballero, según Yolanda Díaz, son de actualidad y hemos visto cuál era su pensamiento, sabemos perfectamente hacia donde quiere que vaya la actual España. No disimulan. No son demócratas. Quiere repetir lo que no consiguieron hacer en su momento. Icho de otra manera, si antes de la guerra civil y durante no tuvieron la fuerza para llevar a cabo la revolución del proletariado, ahora consideran que ellos son deudores y deben volverlo a intentar.

Estamos apañados. Tenemos al frente del Gobierno de España personajes que no son demócratas. Que no les importaría repetir las checas de 1936. Que viven en el pasado y su filosofía política y vital quedó anclada en la II República. Personajes políticamente nefastos con ideales que quedaron obsoletos hace demasiados años. No es posible gobernar en el 2021 con postulados de 1936.

Por eso Yolanda Díaz se ha de plantear su futuro político. Ahora está en el poder y las próximas elecciones aún lejanas. Si, cuando se convoquen y haya la posibilidad de que el PP gane las elecciones, ¿qué dirá? ¿Repetirá las palabras de Largo Caballero de ir a una guerra civil para evitar que en España manden las derechas? ¿Así entiende la democracia Yolanda Díaz?

Declaraciones como las que hizo son muy peligrosas, pues se despiertan viejos fantasmas del pasado. Un fantasma recién despertado es el de los indultos a los políticos golpistas catalanes, pues en febrero de 1936 ocurrió lo mismo con Companys. Si nos quedamos aquí todo irá bien. Lo peor es que hay otros fantasmas que nunca se han de despertar. Esperemos que las palabras de Yolanda Díaz hayan sido un lapsus lingue y que realmente no piense que debemos reverenciar y exaltar al Lenin español llamado Largo Caballero.