Sirva este refrán popular para comprender llanamente lo que los expertos denominan “proyección psicológica”, consistente en la conducta que asumen ciertas personas que se niegan a reconocer sus propias actitudes y propósitos negativos  achacando que son los demás los que poseen y difunden esas características  y así desplazar su comportamiento culposo hacia sus oponentes con la mala intención de que sean éstos y no ellos los canallas de la situación.

     Aunque la psicología orienta esta forma de proceder al intento de la persona de deshacerse de unos vicios reconocidos como propios atribuyendo los mismos al de enfrente, también podemos extender esta conducta a su uso como táctica de individuos o grupos para lograr unos objetivos indeseables para el conjunto social, postulándose como sus salvadores proyectando sobre el adversario sus intenciones, de forma que parezca que es  él quien quiere subvertir el sistema.

       Así lo percibimos desde que el actual Gobierno que impera en España  se impuso despóticamente mediante las herramientas que les son propias a las ideologías de izquierdas, más radicales cuanto más extremas hasta llegar al comunismo duro. Véase  la eliminación de  la separación de poderes que constituyen el Estado de Derecho, la apropiación de medios de comunicación para sus fines, el uso de la mentira como única verdad oficial, el descrédito cuando no la abolición de creencias, tradiciones y costumbres que conforman la identidad nacional, el enfrentamiento de personas y territorios, practicando el clásico “divide y vencerás”......etc, etc.

      Ahora, a dichos procedimientos tácticos ha unido este sistema de enfrentamiento, de momento verbal, que algunos psicólogos  denominan proyección y que la mayor difusión de debates y comparecencias políticas en las televisiones junto la obligada presencia del ciudadano ante la televisión, obligada por el prolongado confinamiento, ha supuesto para los que tienen la batuta un nuevo medio de erosionar las mentes, haciendo ver lo buenos que son ellos y lo mala que es la oposición de derechas, cuanto más derecha peor.

      Con la desdichada crisis de la pandemia, han hecho y deshecho a su antojo, basándose en estar amparados por la Ley la han estrujado hasta el abuso, tal y como han manifestado expertos juristas que yo no soy, han decretado un Estado de Alarma con medidas que superan lo que dicha situación establece. Si el mismo era motivado por razones sanitarias se ha utilizado por el Ejecutivo para legislar sin el correspondiente control parlamentario. A la hora de prolongarlo se han realizado pactos ocultos, no solo inverosímiles, sino declarados a priori por el Gobierno abiertamente impensables.....etc. Todo ello con palabrería hueca de que pensaba solo en la salud de los españoles y acusando a la oposición de insolidarios  e insensibles ante el riesgo en que dejaban a los “compatriotas” (lo subrayo por el uso abusivo que ha hecho ahora de esta palabra la izquierda), usando la proyección  como decíamos. El Gobierno Reprocha a la oposición su desapego por la salud de todos.  Ellos, que conociendo los riesgos muchos días antes, permitieron las concentraciones masivas del 8-M y ahora cuando les investigan los jueces  se cargan a la policía   judicial y arman un follón institucional en un Cuerpo intachable como la Guardia Civil.

 Poos lo han mencionado pero si por la mala gestión, ya dirá la Justicia si intencionada o no, atentan contra la salud pública y luego acusan a la derecha de que son ellos los que la descuidan, en el movimiento sobre la Guardia Civil cabe pensar que exista la intención de apartar a esta Fuerza de Seguridad con carácter militar para organizar otra Guardia de Asalto como la de triste recuerdo constituida en 1932 por el gobierno republicano cuyo historial se puede leer en los libros. Pues bien, el mismo Ministro del Interior, antes juez, que recababa revelación de secretos a la Guardia Civil, cesando a quien no cedió, acusa a la derecha parlamentaria de querer influir en el Benemérito Instituto para que se insubordine al Ministro. Otra vez la proyección de libro. No seguiré con más ejemplos por ser de sobra conocidos, pero siempre  pueden rebobinar las sesiones del Congreso o los Aló Presidente y lo pueden comprobar.

   Pero no puedo pasar por alto la última perla de la PROYECCION del Vicepresidente para encuadernar en el libro de sesiones. “A ustedes les gustaría dar un golpe de Estado pero no se atreven”. Así se dirigía este personaje al representante del Grupo Parlamentario de VOX en la Comisión para la Reconstrucción (¿?). Luego fuera de la mesa su grupo ampliaba algo sobre las Fuerzas Armadas y otras lindezas expresadas por la madre de sus hijos. En fin esta afirmación es la proyección de alguien que estando en el gobierno aplaude caceroladas contra el Rey, le parece bien que un guarro y sinvergüenza se limpie los mocos con la Enseña Nacional en la televisión, que se abrace y elogie a asesinos de mil españoles, que quiera negociar con huidos de la Justicia como Puigdemon y que se indulte a convictos y condenados por sediciosos y más. ¿De qué va este individuo? Si el Sistema admite que sea Vicepresidente del gobierno un elemento tal deberíamos reconsiderar si el Sistema  es Democrático. Partidos como el suyo no son legales  en otros países europeos y demócratas. 

       Para terminar y para contestar a la proyección sobre el golpe de Estado que ha hecho el Vicepresidente, creo necesario aclararle que desde su situación también se dan golpes de estado, aunque dada su experiencia venezolana no sea necesario que se lo recuerde. Frente a esa tentación solo cabe refrescarle la memoria de que la nuestra Constitución si contempla que existen unos garantes que le impedirían tamaña barbaridad, solo me queda por saber cual sería el momento, si antes o después de volar la Cruz del Valle de los Caídos. No olvide el título de esta exposición Sr. Vicepresidente:     

        “Cree el ladrón que todos son de su condición” pero solo lo cree el ladrón que

ya sabemos quien es.