Es la clínica-hospital de la" Cruz Roja de Córdoba",  sin duda la más veterana, la más conocida, la más admirada por los cordobeses de todos los tiempos, pues a pesar de que hayan surgido últimamente otras con más medios, mejores utensilios y máquinas quirúrgicas de última generación, la "Cruz Roja" siempre será la más querida por su personal. Por su selección, formación, dedicación y entrega han llegado a ser el espejo de lo que debe ser un personal sanitario de excelencia.
 
Y en la "Cruz Roja de Córdoba" voy a pasar, estoy pasando ya la Navidad de este año. Porque ni el virus maldito ha respetado mis canas y mis más de 80 años. Y los 5 días que  pasé a comienzos de diciembre por una caída tonta que me astilló tres costillas y hasta me hirió el pulmón izquierdo. Me recuperaron para volver a casa y hacer mi vida normal.
 
Pero, llegó la Nochebuena, como decía antes y cuando nos íbamos a sentar a la mesa para comer el magnífico, vistoso y oloroso "pavo relleno" que como otros años me envía mi amiga Mercedes Valverde y la "perdiz al horno" que me había preparado mi otra amiga Pilar Redondo, el  demonio entró en mi cuerpo y empecé a sentirme mal, me fui a la cama a descansar un rato, pero las cosas fueron a más y el médico de urgencias me envió con rapidez a los servicios de urgencias del hospital y también enseguida me descubrieron que ya estaba infectado por el virus que nos trae a todos locos. Ya sé que otros tantos miles de personas están hoy en la misma situación que yo, expectantes por lo que puede pasar en un futuro que los médicos y expertos señalan en diez días.  Naturalmente algunos se quedan, y otros muchos, afortunadamente, vuelven a casa. Espero que mi Dios sepa salvarme también en esta ocasión y librarme de las garras del demonio que en este caso sí sé porque tiene cara y aspecto de Pedro Sánchez puesta en rigor por su ineficacia y cobardía para afrontar las situaciones delicadas.
 
Señores, y esto curiosamente cuando hace sólo unos días he publicado en este" Correo de España" un pequeño  informe sobre las grandes catástrofes que conmovieron al mundo en diferentes épocas, más terribles que las que están suponiendo el terrible Covid-19 del año pasado y la imprevista e imprevisible de este año. Pues si en la España de los virus han muerto ya más de 100.000 personas en aquella gripe española, mal llamada así, porque no tuvo su origen  en España se llevó entre 1918 y 1921 entre 75 y 100 millones de personas. Y otro tanto podíamos decir de la "Peste Negra", que Albert Camus la llevó a categoría literaria... en la que también murieron  más de 50 millones y el mundo está visto que no tiene arreglo y que una vez y otra cae en los mismos errores o en las mismas maldiciones, y está visto que el demonio sigue siendo el demonio y que nuestro Dios siga siendo nuestro Dios. España se merece este perdón divino.