Se ha vendido como un avance en los derechos y la protección de los niños y adolescentes. Han votado SI a este  nuevo edulcorado proyecto de  Ley  Orgánica de  protección  integral  a  la  infancia  y  la  adolescencia.  todos los partidos políticos del Congreso de Diputados (350 diputados en total) salvo VOX (52 diputados) y PNV (6 diputados). Ningún partido ha alertado con contundencia de los efectos y consecuencias reales que están detrás de esta reforma

 Porque sepan que se oculta a la sociedad que en el artículo 10 bis.3 se prohíbe expresamente insinuar cualquier tipo de manipulación adulta de los hijos (lo llames SAP o no).

“Artículo 10 bis (nuevo). Derecho de las víctimas a ser escuchadas.

  1. Los poderes públicos tomarán las medidas necesarias para impedir que planteamientos teóricos o criterios sin aval científico que presuman interferencia o manipulación adulta, como el llamado síndrome de alienación parental, puedan ser tomados en consideración.” (El subrayado del verbo “impedir” es del legislador, no mío). 

Es decir, que a partir de ahora, los jueces españoles no tendrán margen alguno para alcanzar un diagnóstico que no sea que el niño que diga que no quiere ver a su padre, lo dice porque ese padre y el resto de su familia han dado razones para ello; impidiendo que valoren siquiera la posibilidad de que un niño rechace a su padre o madre, y resto de familia extensa,  por razones inexistentes, inculcadas, injustificadas y debidas a la manipulación e interferencia afectiva promovida por el otro progenitor o su entorno. Resulta acientífico insinuar que a los niños en muchas ocasiones se les utiliza nunca como arma arrojadiza para hacer daño a la expareja en los conflictos y rupturas familiares. Lo dicen los expertos de género. Y eso que como Juez  y abogado he visto niños alienados, manipulados, casos dantescos,  recordando el de un niño que decía que no quería ver a su padre porque era malo y le quemaba los brazos con cigarrillos. Las supuestas quemaduras resultaron ser lunares, pero el niño estaba convencido de que, de pequeño, su padre le causó esas supuestas lesiones. Pues bien, ahora otro juez tendría que creerse la versión del menor y descartar toda posible manipulación adulta. 

  En principio, esa absurda conclusión parecería que afectaría a padres y madres por igual, pero no, los expertos lo tienen todo calculado, porque el Artículo 1.4.n de la Ley 7/2018, de 30 de julio, por la que se modifica la Ley 13/2007, de 26 de noviembre, de medidas de prevención y protección integral contra la violencia de género, define la violencia vicaria como aquella que ejerce indirectamente el HOMBRE a la MUJER a través de sus familiares.

“4. A efectos de lo previsto en la presente Ley, tendrán la consideración de actos de violencia de género, entre otros, las siguientes manifestaciones:

  1. n) La violencia vicaria es la ejercida sobre los hijos e hijas, así como sobre las personas contempladas en las letras c y d del artículo 1 bis, que incluye toda conducta ejercida por el agresor que sea utilizada como instrumento para dañar a la mujer.” 

EN RESUMEN: en los Juzgados de España no se podrá insinuar que la madre manipula al niño común contra el padre -lo llames SAP o no- pero será DELITO (acto de violencia contra la mujer) que el padre manipule a niño común contra la madre (violencia vicaria).

Hay más de 43.000 estudios que hablan sobre Alienación Parental (AP). La revisión más reciente sobre AP es este y no solo es una revisión, sino es una revisión de revisiones:

Children and Youth Services Review Volume 119, December 2020, 105572 Empirical research on parental alienation: A descriptive literature review (T.M.Marques, I.Narciso y L.C.Ferreira)

Pero ninguno de estos estudios ha sido tenido en cuenta y ninguno de esos expertos, han sido llamados a las comisiones legislativas.

Y qué decir tiene la reforma del Código Civil, que introduce la novedad de suspender o no permitir que un padre denunciado por violencia de género, incluso por maltrato psicológico, pueda poder ver a sus hijos…que después de varios años se archiva esa denuncia o sale absuelto, pues siempre cabría poner otra denuncia o disuadir a ese padre de recuperar a esos hijos porque ya no quieren verlo. 

En definitiva, objetivo cumplido de la agenda 2030. Otro rejón de castigo, casi de muerte, a la familia y la paternidad. Y todo con la anuencia de partidos que apoyan y otros que, por estar en otras guerras, no tienen altavoces suficientes para denunciar estos disparates, estas injusticias que van a acabar con la felicidad de muchos padres, muchos niños y también muchas  madres, que van a tener que cargar con la responsabilidad del cuidado de sus hijos el 100% del tiempo, poniendo en serios aprietos su empoderamiento en el ámbito laboral.