Me sorprende mucho la manipulación mediática de la población, animándoles a salir a las ventanas a aplaudir a un personal sanitario al que se ha enviado directamente a infectarse, y en muchos casos a morir, pues carecen de los medios necesarios…

Es cómo enviar soldados al frente, pero sin armas.

¿Y de quién es la culpa…?

Descartado que sea de Franco, que al pobre no le dejan tranquilo ni en su tumba, habría que pensar que es del gobierno de turno, en este caso esa extraña coalición de Unidas Podemos, en el papel gobernante –con solo 35 diputados, que tiene cojones la cosa-, y la PSOE, en el papel de damisela tonta, que se deja meter mano, con tal de figurar, y poder salir todos los días por televisión, para que toda España vea lo tonto que es.

No sé cómo estarán las viejas glorias de la PSOE, pero supongo que removiéndose en sus tumbas, o en los sofás de sus casas, los que todavía sigan con vida.

Pues bien, se manipula, y de qué manera, al sufrido y tonto pueblo español, para que aplauda a los sanitarios, como si esos aplausos fueran un refrendo indirecto al gobierno, cuando en realidad lo que tenemos que hacer es exigirle responsabilidades políticas, que las penales ya le serán pedidas en los juzgados y tribunales correspondientes, por diversos delitos, que sería largo enumerar, desde el genocidio provocado o consentido, pasando por la prevaricación, el cohecho, etc.

¿No sería más lógico salir a las ventanas con la cacerola en la mano, aporreándola con una cuchara, u objeto similar, para expresar nuestra queja por la penosa actuación gubernamental, que va de ocurrencia e ocurrencia, y que no aciertan ni cuando rectifican…?

Este desgobierno, o malgobierno, está demostrando que tiene que existir un “cursus honorum”, como sucedía en la antigua Roma, y que no se puede poner a cualquier indigente intelectual a dirigir una nación con 47 millones de ciudadanos, o un ministerio de igualda, desde una experiencia política de cajera suplente de supermercado.

Y que tampoco se puede pasar de 13 ministerios a 23, con dos cojones, casi duplicando el gasto público en altos cargos, con su cohorte posterior de palacios, asesores, coches oficiales, escoltas, jefes de gabinete, y mamporreros en general.

¿Pero de verdad la población está contenta con este gobierno…?

De ser así, entiendo que tienen graves problemas cerebrales que les impiden discernir la realidad de la situación, y que necesitan, con urgencia, un buen psiquiatra o psicólogo.

O, en el peor de los casos, que en lugar de aplaudir, se tiren directamente por la ventana.

¡Seguro que el gobierno se lo agradecerá, sobre todo si son de edad un poco avanzada!

Dirán: ha muerto un patriota, mientras dan de baja en la nómina a un pensionista menos.

Y se evitan tener que “liquidarle” negándole la asistencia sanitaria a la que tiene todo el derecho del mundo, después de 40 o más años de cotización a la seguridad social…