Que estamos en un proceso en el que todo está cambiando es una evidencia, no hace falta argumentar ni demostrar nada. Está a la vista.

Que la llamada Agenda 2030, o su nuevo instrumento que es el Foro de Davos, es el mecanismo articulador de esa nueva gobernanza -como gustan llamar- mundial, ya nadie lo duda. Las propias declaraciones del líder chino, director de orquesta del Foro Davos. no dejan lugar a dudas. Es un proceso en el que los individuos dejan de tener entidad propia para sumirse en las masas comunitaristas, mejor llamado comunistas.

 

 El objetivo es claro: que las personas dejen de ser personas para convertirse en engranajes.  La dignidad de las personas carece de interés e importancia. La naturaleza de los grupos humanos no interesa. La religión, las costumbres, las formas de vida, la antropología cultural, la cosmovisión heredada, la identidad colectiva de cada grupo humano…; todo eso carece de interés para lograr el gran designio pretendido, es decir la conquista de un nuevo orden donde todo lo anterior deja de ser presente para pasar al olvido.

Ciudadano: si aceptas esto, tu carta de derechos y deberes pasará a convertirse en estatuto de obligaciones, pero sin derechos. Te convertirás en una simple huella dentro del caminar de una humanidad convertida en un ente amorfo que marcha al son de lo que le diga quién manda, ya conocimos este fenómeno en las distopías comunistas del siglo XX. Todo tu esquema de valores así como tu marco de conducta, tus recuerdos, tus elementos configurantes insertos en un colectivo con el que compartes una herencia y un destino, habrán pasado a la nada, borrada hasta de tu genética.

Tus propiedades materiales y las que quedan del bagaje inmaterial que constituyen tu patrimonio tangible e intangible pasarán a ser regidos por voluntades que no tienen que ver con tus intenciones ni con tu voluntad. Te han ido preparando durante décadas para que te vayas digiriendo hacia este nuevo horizonte. Tu y yo no nos habíamos dado cuenta de ello, porque se ha desarrollado mediante pequeños cambios que se han ido asumiendo por ósmosis social. Tu pertenencia, tu sentido de la vida, tus principios ordenadores de tu comportamiento social, transmitidos de generación en generación, ya no tendrán interés, porque insertarán en tu cabeza nuevas formas de ver el mundo y las cosas. Tus pertenencias, tus propiedades logradas con mucho esfuerzo, con mucho sacrificio, con ahorro y trabajo, quedarán a merced de esa nueva entelequia. 

Cómplices de ese proceso son quienes deberían representar el sentir colectivo, pero que se han sometido ovejuna y sumisamente, rindiendo culto al nuevo amo chino y a sus adláteres financieros internacionales, buenos agentes oportunistas que engordan sus patrimonios y adquieren un poder del que se han apropiado ilegítimamente.

Esos miserables, que deberían proteger, representar y transmitir los valores tradicionales, que son los de Occidente, verdadera civilización creadora del sentido humanístico de nuestras sociedades, están traicionándonos.

 

Para llegar a este punto los pasos son más que evidentes para quienes quieran ver sin los anteojos que nos imponen: destruir las religiones, para configurar un panteísmo donde la cúpula de ese sistema establezca el nuevo sistema de creencias y de percibir las realidades físicas y espirituales. Modificando nuestra personalidad individual controlando nuestras mentes.  Para eso es necesario tomar la escuela, establecer, mediante la ideología y la propaganda, una configuración de unas masas llevadas a paso militar hacia la aceptación de ese nuevo orden cognitivo. A la vez, para ello, se necesita configurar la nueva política. Con elementos que ponen en estado catatónico lo hasta ahora conocido, mediante fórmulas políticamente correctas según el nuevo paradigma. 

En orden a todo esto se necesita una legislación que hemos visto con ocasión de esta pandemia: controlar la educación, subvertirla y convertirla en adoctrinamiento. Utilizar a los niños como elemento del Estado substrayéndolos de la voluntad anulada de sus padres, legítimos poseedores de la decisión en torno a su educación y al modelo que ha de guiar los pasos de la formación escolar. Introducir en el molde cognitivo de las masas la relativización del valor de la vida. Poniendo también en manos del Estado la decisión sobre nuestras convicciones y nuestras creencias. Tratar de imponer nuevas formas de comportamiento social, rompiendo la identidad de cada individuo, que corresponde al orden natural de las cosas y no a la  voluntad de quienes tratan de sustituirla por designios arbitrarios que contravienen el derecho natural,  creyéndose dioses.  Conformando nuevas formas de sexualidad ajenas al orden natural y nuestra civilización, y convirtiendo la escuela en un elemento donde todo ese modo de ver quede en una percepción relativista en la que nos establece como hemos de regirnos en los comportamientos individuales y colectivos.

Me sumo a esta Declaración de “Más Plurales” aclarando que lo antedicho pertenece a mi valoración personal de los hechos que rigen hoy los sucesos políticos, cuyo pretexto y velo que oculta la realidad de estas dinámicas es la Pandemia:



“Más PLurales expone a la Comisión Europea las razones por las que considera que la LOMLOE vulnera y conculca dichos derechos fundamentales, destacando: • La Libertad de Enseñanza establecida en el art. 27 de la Constitución Española al convertir a la enseñanza concertada en subsidiaria de la pública. • La libertad de creación de centros al limitar la posibilidad de apertura de nuevos centros con ideario propio y con ello el pluralismo en el sistema educativo. (Arts. 14.3 y 16 de la Carta Europea de Derechos Fundamentales) • El derecho de los padres a elegir la educación que quieren para sus hijos conforme a sus convicciones que se ve limitado al eliminarse el concepto de “demanda social” como criterio a tener en cuenta en la programación de la oferta de plazas escolares sostenidas con fondos públicos. A partir de ahora, dicha programación será decidida por la administración pública sin tener en cuenta la voluntad de las familias. (Art. 14.3 de la Carta Europea de Derechos Fundamentales) Más Plurales solicita a la Comisión Europea que admita esta denuncia e inicie el recurso de incumplimiento en el que la Plataforma pide ser considerado parte interesada”.

 

Defiendo a ultranza esta demanda de la plataforma en razón a lo contenido en la Carta Europea de los Derechos Fundamentales. Y en concreto, además de lo expuesto por Más Plurales, los siguientes principios generales:

Artículo 1º.- La dignidad humana es inviolable. Debe ser protegida y respetada.

Todo apunta de que vamos en dirección opuesta a este principio, bajo el signo del comunismo.

Artículo 10.- Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión. Este derecho implica la libertad de cambiar de religión o de convicciones, así como la libertad de manifestar su religión o sus convicciones individual o colectivamente, en público o en privado, a través del culto, la enseñanza, las prácticas y la observancia de los ritos.

No vale la vuelta al pasado, cuando en la II República se persiguió a los centros de enseñanza de signo cristiano.

 

Artículo 14,3.- 3. Se respetan, de acuerdo con las leyes nacionales que regulen su ejercicio, la libertad de creación de centros docentes dentro del respeto de los principios democráticos, así como el derecho de los padres a garantizar la educación y la enseñanza de sus hijos conforme a sus convicciones religiosas, filosóficas y pedagógicas.

No es admisible que se considere a la enseñanza concertada subsidiaria de la pública. La educación es atribución de los padres, no del Estado.

 

Artículo 24.2.- En todos los actos relativos a los niños llevados a cabo por autoridades públicas o instituciones privadas, el interés superior del niño constituirá una consideración primordial.

No parece ser ese el principio que regule las políticas de los nacionalismos separatistas y de la izquierda radical que nos gobierna.

 

Artículo 33.1.- Se garantiza la protección de la familia en los planos jurídico, económico y social.

Toda la acción de gobierno va en dirección opuesta en España.

 

Artículo 41.1.- Toda persona tiene derecho a que las instituciones, órganos y organismos de la Unión traten sus asuntos imparcial y equitativamente y dentro de un plazo razonable.

 

La forma de gobernar de la izquierda actual es panfletaria, no hay ninguna deferencia hacia los ciudadanos.

 

El abuso de derecho siempre es autoritario, y es el punto opuesto a un sentido justo del concepto de la democracia.