La corrupción de menores, vestida de progresismo, es otra de las lacras que tenemos que padecer los sufridos súbditos de las democracias liberales de Occidente, por mucha "sociedad civil" que haya y por mucho ruido que hagamos unos pocos en los medios de comunicación libres. Una lacra promovida por la izquierda pero que la derecha, hasta ahora, ni ha querido ni ha sabido parar.
 
Son numerosos los ejemplos que podríamos poner en los que las administraciones públicas (ayuntamientos, comunidades autónomas...) se atreven a inmiscuírse en la más tierna intimidad de nuestros niños y adolescentes, tratando de proyectar sobre ellos una ideología corrosiva, manipuladora, capaz de ensuciar incluso las mentes más inocentes. Sin que los padres (que en la mayoría de los casos, ni se enteran) puedan hacer nada para evitarlo.
 
El Ayuntamiento de Getafe, en una iniciativa realmente repugnante, ha editado una guía titulada "Rebeldes del género" con la intención de que los niños y adolescentes de la localidad tengan relaciones sexuales satisfactorias. Esta cochinada de guía lanza a los chicos del municipio mensajes como "la masturbación mola" ó "apaga la tele y enciende tu clítoris" (suponemos que dirigido a las niñas, aunque ya, a estas alturas, tampoco nos atrevemos a asegurarlo). Esto, en román paladino, es corrupción de menores, así de claro. Pero la alcaldesa socialista, Sara Hernández, probablemente no tenga nada más importante de lo que ocuparse en Getafe que la entrepierna de los púberes.
 
Esta guía se está distribuyendo ya en colegios e institutos, es decir, que se dirige a niños con una edad en la que de ninguna manera es aceptable que accedan a semejantes guarradas. Las niñas de Getafe, como las de Albacete o las de Mondragón, lo que tienen que hacer a esas edades es estudiar Lengua (para no dar patadas al diccionario como Pepiño Blanco), estudiar Historia de España (para no ser un zoquete como Rufián o como Adriana Lastra) y darle con denuedo a las Matemáticas (para no ser tan torpe como Echenique). Para conocer su intimidad ya tendrán tiempo, y ojalá lo hiciesen de la mano de la Iglesia Católica, y no de esta gentecilla metida en política.
 
La guía asegura que la masturbación "no es pecado" y aprovecha para arremeter contra la Iglesia Católica, único freno conocido para las aberraciones sexuales de estos corruptores. Porque lo que el PSOE querría, al igual que el resto de partidos de inspiración marxista o liberal (o sea, progre) es llenar la sociedad de jóvenes alejados de una moral decente y de la pureza del alma, es decir, jóvenes que sean como animales. Lo de menos es que aprueben alguna asignatura o que suspendan hasta el recreo; lo principal es que sepan tocarse entre las piernas y se adentren lo antes posible no en la sexualidad, sino en la degeneración moral y el vicio.
 
El socialismo perdió su razón de ser con la caída del muro de Berlín y el desastre del comunismo en Cuba y el resto de sus satélites. Una vez perdida la batalla de su ideología original, el socialismo (ahora mutado en progresismo radical) tiene en la ideología de género su único escenario de acción. Y naturalmente, lo mejor para iniciar a los chicos en la ideología de género es crear en ellos necesidades ficticias basadas en aberraciones. Por si fuese poco con la multitud de estímulos audiovisuales que invaden su intimidad, ahora también los colegios e institutos se dedican a esta forma de corromper a niños desde su más tierna infancia.
 
La pregunta que uno se hace es si esto realmente le importa a los padres de hoy. Porque esa es la cuestión. En qué están pensando los padres de esos chicos para permitir que el sitio donde se supone que tienen que aprender y formarse como personas en realidad les está convirtiendo en esclavos de sus impulsos más primarios. Probablemente, a muchos de esos padres no les importe o incluso estén de acuerdo con esa forma de corrupción. Y es que el mundo de hoy navega sin rumbo ni brújula moral hacia un horizonte bastante peor que el presente.