El plebiscito en Chile, que cambiaría la constitución política del país, es el resultado de las protestas sociales que se originaron el 18 de octubre de 2019. El plebiscito que fue votado el 25 de octubre de 2020, dio como resultado el cambio de la Constitución Política. Esto significa que el sistema económico chileno, considerado uno de los más prósperos de toda Latinoamérica, podría tener llegar a su fin. A la postre, seguro que la economía argentina o venezolana fue el ideal de los votantes, los mismos que incendiaron el país, subyugaron a los ciudadanos del común, vandalizaron -27 estaciones de Metro, iglesias y estatuas nacionales- y saqueos, como desmanes de todo tipo.

La victoria de este plebiscito, para conformar una nueva “constituyente”, que reivindicaría a un Salvador Allende. La izquierda chilena hizo un llamado a la barbarie, a la revolución violenta y al fin de una democracia chilena. Si bien, el gobierno de Pinochet, de estirpe militarista y de orden autoritario, convirtió a Chile en un país próspero. Los “Chicago Boys”, dirigidos por Milton Friedman, crearon un modelo que permitió un crecimiento económico, nunca antes visto en America Latina. Conocido como “El milagro de Chile” -así denominado por Friedman- muestra como la liberación económica, regida por un libre mercado y; además, la estabilización monetaria, crea un paralelo con el “milagro económico alemán”.

Así mismo, en Bolivia, regresó Evo Morales, luego de un año en el exilio; pero, ¿Por qué un presidente debe exiliarse? Seguro fue la corrupción, la tiranía y el descontento social lo que lo hicieron sucumbir de su cargo. Pero, ahora regresa como si nada. Incluso fue despedido por el presidente Fernández de la Argentina. Bolivia tal parece, prefiere todo lo que Morales significa, a cambio de mantener un Statu Quo de paternalismo estatal y de clientelismo.

Ahora bien, la Argentina que no ha podido salir de la crisis económica que la pareja Kirchner dejo como legado, y que, a pesar de un gobierno de Mauricio Macri, que seguro intento sacar a esta nación de semejante crisis, mas no fue posible, por el mismo sistema y la debacle que dejaron sus sucesores. Argentina está en un “virtual default” como dijo su presidente, Alberto Fernández. La situación es de recesión, alta pobreza, inflación, y de camino a la hiperinflación de hecho. Al igual que Chile y Bolivia, Argentina esta sumida en una situación, que, sumada a la pandemia, pareciera no dejar salidas. La nación albiceleste de otrora; incluso, la mas rica del mundo a finales del siglo XIX, hoy se encuentra sumida en la pobreza.

Perú, también se acerca al comunismo. Luego de instigar a Kuczynski, Vizcarra y Merino a abandonar sus cargos, dejan un escenario poco conmovedor para el de antaño gran virreinato del Perú. Como dijo la congresista Martha Chávez, que el congreso estaría entregando al país a “garras del comunismo”. De hecho, Movadef y Patria Roja -grupos de extrema izquierda-, pretenden hacer lo mismo que paso en Chile con Perú, su fin es el de una nueva constituyente.

Asimismo, Colombia enfrenta una realidad paralela a la de sus vecinos. Las elecciones del 2022 están amenazadas por la izquierda radical; que, a su vez, hace parte de todo un engranaje oscuro, tal como el de la tan recordada “internacional socialista”. El candidato de izquierda, tiene el mismo patrocinio y apoyo que los antes nombrados y el de todos los que sin nombrar recorren como ese fantasma, del cual advirtió Marx, acechaba a Europa: “el fantasma del comunismo”. Tal como comienza el Manifiesto del Partido Comunista. A pesar de lo anacrónica que podría parecer, es vigente esta lúgubre frase. Del mismo modo, Estados Unidos cayó en la misma trampa, poniendo en jaque al resto del continente.

España, no se escapa de esta realidad, sin embargo, está más que claro que el partido constitucionalista Vox es mucho más certero, coherente y apropiado en todos los sentidos, contrario a Unidas Podemos, que, si bien comenzó como un movimiento de inconformismo ciudadano, terminó siendo parte de la maquinaria neocomunista que pretende apoderarse de nuestras naciones.

Está claro que, lo que tenemos hoy en día como representación del socialismo, es un movimiento sin cultura, sin razón y sin futuro. No son como don Miguel de Unamuno estas gentes, ni mucho menos, más bien, están es a sueldo de gobiernos enemigos de los pueblos donde ejecutan sus planes. ¡Que viva la historia conjunta que tenemos como pueblos hermanos y no prospere un nuevo sistema fundamentado en mentiras utópicas!