El F.C. Barcelona ya consiguió fichar a Xavi Hernández como nuevo entrenador. No obstante, para ello tuvo que superar una ardua negociación con el Al Sadd y el pago de una cláusula penal de 5.000.000 euros, aunque otros hablan de 10.000.000.

Es cierto que el club culé no quería pagar la cláusula penal por sus problemas con las reglas del juego limpio financiero. Sin embargo, han terminado cediendo ante la enorme presión a la que se está viendo sometido el F.C. Barcelona a causa de sus problemas económicos y deportivos en la sección de fútbol.

Habrá algún aficionado culé que no entienda por qué el F.C. Barcelona tuvo que pagar 5.000.000 euros o más por Xavi, pero hay que recordar que al entrenador le quedaban dos años de contrato. La cláusulas penales son un mecanismo óptimo para garantizar que, en caso de incumplimiento de una obligación, el sujeto que no respeta el tenor de lo estipulado en el contrato tenga el deber de abonar una cantidad pactada para el resarcimiento de los daños y perjuicios, debiendo atenderse de manera directa a lo pactado.

Precisamente, las llamadas cláusulas de rescisión son, en realidad, cláusulas penales que posibilitan la extinción de la eficacia del contrato pagando una indemnización. La cláusula penal establece, según la Sentencia del Tribunal Supremo 485/2021, de 5 de julio, la pena convencional, como obligación accesoria condicional, de manera que, si se incumple la obligación principal que garantiza, asegurada con dicha cláusula, el deudor deberá cumplir la accesoria, desempeñando una función liquidatoria y de garantía del cumplimiento de la obligación principal a la que va ligada, pudiendo pactarse incluso como medio para facilitar el desistimiento.

Los contratos están para cumplirlos y, si se incumplen, debe lograrse el resarcimiento de los daños y perjuicios causados a la parte que obró adecuadamente. Para conseguir un resultado más justo, se puede estipular previamente la indemnización que habrá de pagarse en caso de incumplimiento, no resultando posible evitar su pago si el consentimiento de ambas partes contratantes.

Dicho lo anterior, visto el juego y los resultados del F.C. Barcelona con Xavi Hernández al frente del equipo, se podría pensar que la cláusula penal abonada por el club culé ha resultado ser más cara de lo que se esperaba.