Mientras estamos aquí anonadados, aterrados por el “bicho”, acojonados por las vacunas, y el bombardeo subsiguiente con un afán desmedido que algunos medios nos hacen durante 24 horas, siete días a la semana, lo que hace pensar que hay intereses no muy claros. Mientras nos sumimos en una neurosis sobre cómo salir de ésta y con el temblor en el cuerpo por las consecuencias derivadas de la degradación de la calidad de vida que se nos avecina. Mientras este Gobierno infame e irresponsable que nos lleva como ganado estabulado, y nos vemos inmersos en una Plandemia que ha tomado la excusa del Coronavirus para hacernos ir por su senda de  ingeniería social anunciada hace treinta años en el Club de Roma, precedente del Foro Davos; nos están invadiendo. Y estamos tan absortos, ensimismados, y enclaustrados que ni nos enteramos.

 

             Sí. Porque una invasión es la que ha ocurrido en Canarias, con la pasividad y yo diría que complacencia de este Gobierno. 

            Sí. Porque hoy mismo, día en el que esto escribo, están llegando a la ciudad de Ceuta cientos  de marroquíes en una ola programada;  una verdadera “marcha verde”, como la que impidió que el Sahara español lograra su descolonización tal como tenía encomendada España por la ONU. Misión que se abandonó por la otra traición de alguien que no quiero mencionar ni debo.

            Sí. Porque estamos viendo, como si fuera una película proyectada a tiempo real, la invasión de nuestra patria. Y esa llegada de nuevas avalanchas de gente desarmada pero en edad de milicias, es innegable, pues lo estamos constatando con nuestros propios ojos, sin que se mueva un dedo ni simplemente se dé noticia de ello, silenciándonos la realidad mientras se da a los súbditos mercenarios de la desinformación estipendios deshonrosos por hacerlo. Se trata, obviamente de sustituir una población diezmada por el ataque a la natalidad, los abortos múltiples, el abandono de los ancianos a su suerte con previsión de ser eutanasiados, y unas migraciones de nuestros jóvenes desalentados por las nulas posibilidades de empleo en nuestra esquilmada España. Pueblos castellanos nobles desvencijados y abandonados por el despoblamiento.

Simplemente porque ese proceso forma parte del Globalismo que Sánchez luce en su solapa siempre que aparece ante los medios televisivos, haciendo méritos ante potencias extranjeras, y más en concreto ante los amos del mundo con sus instrumentos desestabilizadores que son esos foros (Davos, Sao Paulo…) que buscan la disolución de las soberanías nacionales, la debilitación de los Estados y la sustitución de las poblaciones aborígenes por nuevas migraciones inducidas; vulnerando la integridad de las fronteras y el Derecho Internacional vigente hasta el día de la fecha. Porque el objetivo se basa en liquidar la antropología cultural, la lengua, la historia, nuestras formas de vida, nuestra religión y nuestras costumbres. El objetivo es desarraigarnos, descomponer los ligamentos internos para fragmentarnos, tenernos divididos, barrer nuestro pasado y el sentido de nuestra pertenencia. Liquidar nuestro ser y existir. No es inoperancia ni cobardía, es intencionalidad de lesa traición a nuestra Nación histórica.  Pero los españoles tendremos nuestro merecido por no querer mirar la impostura del rey que va desnudo y todo el mundo dice que viste esmeradas vestimentas, negando la realidad.

 

           “En este sentido, las fronteras deben continuar controladas y seguras, y es responsabilidad de los Estados garantizar que así sea, pero ello no impide que los países europeos, como es el caso de España, abocados a la decadencia demográfica y al despoblamiento de amplias regiones de sus territorios, puedan contemplar la inmigración como una oportunidad de contribuir a garantizar el funcionamiento de la economía y sostener el estado de bienestar. Los intereses de la UE pasan por diseñar una política migratoria comunitaria encaminada a su gestión racional y razonable, de manera que la migración se pueda integrar en el marco del desarrollo y la sostenibilidad del sistema de vida europeo. […]” (LA AGENDA 2030 Y LOS ODS. NUEVA ARQUITECTURAPARA LA SEGURIDAD.  Presidencia del Gobierno de España).

 

            Y, mientras todo esto ocurre el que suscribe, que ha estado diez años secuestrado en sus derechos y libertades por las amenazas de ETA, observa perplejo como a sus componentes se les están dando privilegios y desandando el camino de la justicia, sin que cumplan las penas en su sentido original; es decir sin concesiones, mientras no muestren arrepentimiento y resarzan a las víctimas. Y además previendo su total excarcelación de la mano de los acólitos de Sabino Arana, obteniendo trabajos que no logran por los caminos del mérito y la capacidad otros ciudadanos honrados. Claro… es para que se “inserten”. Una burla.