Ya de joven me había fijado en que ningún periódico cuenta nunca con fidelidad cómo suceden las cosas, pero en España vi por primera vez noticias de prensa que no tenían ninguna relación con los hechos, ni siquiera la relación que se presupone en una mentira corriente…

Mi última novela (1984)… quiere describir las perversiones a las que se ve expuesta una economía centralizada y que ella han sido realizadas parcialmente por el comunismo y el fascismo… También creo que las ideas totalitarias han echado raíces en los cerebros de los intelectuales en todas partes del mundo y he intentado llevar estas ideas hasta sus lógicas consecuencias”.

George Orwell.

Orwell tenía razón, y con 1984 se adelantó a su tiempo, siendo un auténtico visionario.

38 años después, vemos que sus peores temores se han confirmado, por lo menos en España.

Un gobierno comunista bolivariano ha puesto sus sucias manos sobre nosotros, y no llevan camino de dejarnos tranquilos ni, por supuesto, de convocar elecciones generales, para aclarar el futuro de un país de Occidente.

La represión que estamos sufriendo los españoles, confinados en nuestras casas, con el pretexto del coronavirus, privados de los medios lícitos de vida para ganarnos el sustento, y pronto expuestos a la necesidad de solicitar ayudas al Gran Hermano, confirman nuestros peores temores…

Ya tenemos “el ojo que todo lo ve”, el CNI, regido por Pablo Iglesias, el emulo de George Orwell, un ministerio de “igualda”, para el que ha nombrado a su barragana actual, y solo nos falta el Miniver, o Ministerio de la Verdad, pero en el próximo aumento de ministros, que hay muchas bocas que llenar, seguro que se crea.

La intimidad ha desaparecido de nuestras vidas, y se controlan nuestros movimientos por medio de los siniestros teléfonos móviles actuales, que espían nuestras vidas, desplazamientos, y hasta conversaciones. ¡Solo falta que nos lean el pensamiento, pero todo se andará!

La Orden SND/297/2020, de 27 de marzo, Boletín Oficial del Estado del 28 de marzo, así lo establece, y en su apartado segundo acuerda: “Encomendar a la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial… (el) cruce de datos de los operadores móviles, de manera agregada y anonimizada, el análisis de la movilidad de las personas en los días previos y durante el confinamiento”.

Como ensayo no está mal, para ir avanzando en este proceso de control total y absoluto de la población residente en España, al mejor estilo de la URSS, en sus peores tiempos.

No creo que el férreo gobierno de Corea del Norte tenga nada que envidiar a los comunistas españoles.