El mercenario nunca busca la victoria a costa de la vida, porque el mercenario es la mercantilización del soldado, sólo busca la bolsa. Es el guerrero en almoneda. Nada más. Y cuando se ve cercado por la derrota y enfilado por la muerte, negocia, cambia de patrón con la fluidez con la que cambia el cargador del fusil y con la que cala la bayoneta, y ofrece su pericia y sus saberes a otra bandera de conveniencia, porque para el mercenario la guerra es su pan. Y en la derrota, no hay pan ni bolsa.

Roma cayó cuando, tras un largo periodo de decadencia y degeneración, en las Legiones había más mercenarios que ciudadanos-soldados. Curtidos guerreros sin Patria y sin conciencia que solo juran lealtad al mercado y fidelidad al negocio. En la política, que es la guerra de los cobardes y de los taimados lenguaraces, los mercenarios militan en los partidos. En ellos buscan la bolsa fácil mientras le dan al Pueblo Soberano poco pan y mucho circo.

C,s ha hecho de Murcia el Patio de Monipodio de sus mercenarios. Curtidos en la añagaza y la traición, avizorando la desaparición de la bandera de conveniencia de Inés Arrimadas, pactaron con su jefa de bandería y con la partida socialcomunista una moción de censura que les llenase la faltriquera hasta la próxima batalla electoral, en la que solo pintan bastos para C,s. Marcaron los naipes y

le dieron vitola democrática al trágala para contarle al pueblo, que paga su soldada y sus privilegios de condotieros de la política, que todo es por su bien. Como siempre. Al fin y al cabo, el pueblo tiene la memoria más corta que el honor de un político y las tragaderas más elásticas que la moral de Inés Arrimadas. Pero comoquiera que un pacto entre mercenarios y gansters nunca depende de la palabra empeñada, sino de la mano invisible del mercado, o sea del mejor postor de la subasta, que aparece siempre a última hora para deshacer lo que por indecente no se puede firmar ante notario, en la noche murciana apareció Teodoro García Egea repartiendo cargos y prebendas como Bárcenas repartía sobres. Tres mercenarios de C,s acudieron al zoco y se plantaron en medio de la lonja con el cartel de se vende grabado en la frente, ofreciéndose como las putas en los escaparates de Ámsterdam.

El Bárcenas de las ofertas y de la compra-venta de saldos mercenarios de C,s hizo una oferta inmejorable, de momento: una vicepresidencia, tres carteras de ministrines en el mandarinato murciano, y puestos con escaños garantizados en las listas electorales del PP en los próximos comicios, en los que de C,s no va a quedar ni la baba de su indecencia.

El Bárcenas de la lonja de C,s se vuelve a Madrid con los traidores comprados y el poder del mandarinato murciano amarrado. Las putas siguen oferentes en los escaparates con un tatuaje en el culo en el que pone “Todo por la Patria”.