Me imagino que algunos los lectores ignoran o saben muy poco,  de ese ·”genio” de la “economía eficaz e inteligente” que se llamaba ALBERTO ULLASTRES...

El artículo de  José Miguel Pérez, “Traición al campo, a la soberanía y a los trabajadores; vergonzoso acuerdo de Sánchez e Iglesias con Europa”, me ha hecho retroceder sesenta años y me han recordado la  forma, adecuada para negociar con el llamado  “Mercado de la Cebada” -- hay flamante UNIÓN EUROPEA que utilizada por D. Alberto.

Me honré con la amistad de esos ministros de Franco, y le invité a la Inauguración de la primera fábrica de “Compañía-Roca Radiadores S. A”, entonces la primera empresa del ramo en Europa y,  hoy “primera del mundo” con otro nombre “Roca Sanitario”.

Cuando le pedí el favor de presidir el acto, le sugerí que nos dirigiese unas palabras,  pues sus discursos eran magistrales, útiles a todos y en especial  para los empresarios, a quienes siempre les advertía de los peligroso del letargo. Me respondió:  “Ten por seguro que acudiré, encantado y hablaré aprovechando la ocasión si estoy en Madrid, pero no  te lo puedo garantizar,  pues en esos días es probable tengamos una reunión en Londres para hablar del Tratado Preferencial que estoy negociando, y  te aconsejo --por si me fuera imposible—invitar además a otro ministro”. Invité a dos más para mayor seguridad… y el día de la Inauguración, 2 de mayo de 1962, se presentaron los tres ministros, con cinco minutos de diferencia -. Al llegar D. Alberto me dijo lo primero: “Lo siento,  Gil, no podré hablar, el protocolo exige que lo haga el ministro de más edad, que no soy yo… pero no te preocupes, habrá más ocasiones”.

Antes de seguir y, a apropósito de cómo pensaba Ullastres, voy a recordar lo ocurrido en la inauguración de cierta  Feria de Bilbao. Nosotros teníamos stand y lo viví en directo. El Presidente de la misma,  quiso “dar una lección al Ministro” sobre lo que harían las industrias españolas en un futuro.  Ullastres escuchó sin pestañear pero cuando concluyó el vasco, Don Alberto, dejo de lado el texto escrito que tenía preparado y, sin papeles,  y en un tono serio,  improvisó la respuesta al osado industrial.

  Con toda crudeza les dijo a los empresarios, que tomaran en serio sus indicaciones de “poner al día sus empresas”… o las cerrasen,  porque “vamos a competir con y en  Europa”. Debían tener muy presente que no debían espera una protección  inmerecida del Gobierno y menos,  si se dormían y no espabilaban,  pues tendrán para esa obligación,  menos tiempo del que ellos podían soñar… Y, en ese estilo prosiguió,  su discurso, dejando “helados” a cuantos aún no se habían enterado de que  los tiempos eran ya otros y él no jugaba con la economía española,

Oigan, ahora,  otra historia ilustrativa. Un grupo de empresarios decidió visitar al  elogiado y célebre ministro de economía, padre del “Milagro Alemán” para pedirle consejo sobre lo que debían hacer para seguir el ejemplo teutón. El ministro Ludwig Wilhelm Erhard, les escucho atentamente y su respuesta (con otras palabras, claro)  fue esta: “¿Pero qué vienen a preguntarme?..., si tienen ustedes en España a D. Alberto Ullastres que sabe de Economía más que yo. Él conoce bien sus problemas y tiene la solución, acudan a él”. Y los despachó por donde habían venido.

En todo esto he pensado al leer  José Miguel Pérez e inmediatamente me puse a comparar las negociaciones de Ullastres, con las de estos inútiles que nos gobiernan,  que hacen el ridículo y los europeos los toman por el pito del sereno.  Casi diez años duraron las negociaciones, con el Mercado Común,  pero España le sacó a Europa  todas las ventajas, y prácticamente no hizo concesiones.  Eso se llama ¡”negociar bien”!

.No éramos miembros del Mercado Común pero,   a efectos prácticos,  teníamos casi los mismos derechos y poquísimas  obligaciones. Ullastres consiguió, exactamente lo contrario de los negociadores  de España con Europa, no solo de hoy sino  desde “votamos” la casi divina Democracia. Les regalamos nuestra prosperidad al mismo tiempo que nuestra Soberanía y nos  quitaron prácticamente todo: destruimos los astilleros, los altos hornos, nuestra industria,  la ganadería, la pesca…-- y nos hemos quedado como  “chachas” y  “camareros” de los poderosos europeos, que nos ignora  se mean de risa. Solo falta la llegada al poder Zapateros y luego de los dos bípedos asnales que  tienen las riendas de España y  para acabar de hundirnos en las negociaciones con Europa y con la gestión de la crisis.…

Nosotros vivimos cuarenta años envidiados por toda la Europa inteligente e informada. Y nos  envidiaba --porque nos visitaba--, y, hoy, nos vemos humillados por quienes nos admiraban.

Me decía un italiano en el “tenis-Salou”: --“¡No sabes lo que tenéis con Franco! ¡Ojala gobernase Italia!”.  Los  numerosos belgas de esa playa, se expresaban de forma idéntica. Eran los años de la “Dictadura” cuando  los ministros lo eran de verdad  (Ullastres, Castiella, Martín Artajo, Suances, Girón, etc.),  a mil codos sobre estos   impresentables fantoches, cabezas huecas -- pero satánicas-- cuyo único objetivo es destruir España desde la Moncloa.

Con el “Dictador” no debíamos ni  una peseta al extranjero; hoy estamos en bancarrota con “mil doscientos millones de Euros” de deuda externa,  o sea,  200 208 000 000 de pesetas algo así como doscientas setenta veces el último PRESUPUESTO  EL ESTADO  del franquismo, 1975…  

O sea, no teníamos deudas, éramos libres para hacer lo que “nos daba la gana” por que llevábamos dinero en el bolsillo,  teníamos  todos seguridad absoluta --incluidas las niñas que podían salir de noche solas sin el menor riesgo-- y NO teníamos invadido el suelo patrio de eunucos y peripatéticas.  O sea, ¡como ahora!

Pero esto lo ignoran las generaciones de analfabetos en Historia de las últimas  tres o cuatro generaciones es decir gente ya  mayorcita…Por cierto el TRATADO PREFERENCIAL  se firmó en de 1970…tras interminables negociaciones sin claudicar.