Efectivamente, la Señora Robles, mal aconsejada y creo que dejándose presionar, ha ido dando pasos equivocados para reaccionar ante la actitud de un importante número de soldados veteranos que expusieron públicamente su preocupación por la situación en que se encuentra España y por la deriva en la que la ha orientado el actual gobierno de coalición en el que participa.

El asunto se inició hace ya dos meses con una carta que dirigieron 39 componentes de la XIX Promoción de la Academia General del Aire a S.M. El Rey y al Presidente del Parlamento europeo. A dicha misiva le siguió casi de inmediato otra epístola similar de 73 componentes de la XXIII Promoción el Ejército de Tierra con los mismos destinatarios, expresando idéntica inquietud por la actitud del Ejecutivo español, sus socios parlamentarios y ciertos gobiernos autonómicos. A ambos mensajes se unió el 6 de Diciembre pasado una Declaración pública firmada por 750 militares de todas las Fuerzas Armadas retirados, de ellos más de 70 Generales que compartían con veteranos de todos los empleos, incluidos soldados rasos licenciados pero sin dirigir concretamente a ninguna Autoridad.

Estando en los medios estas comunicaciones, seguramente insólitas para el Gobierno y la Ministra, salió casualmente a la luz un chat privado de un grupo de compañeros del Ejército del Aire en el que se expresaban frases y comentarios particulares en los que, como en otros muchos grupos, se hacían afirmaciones que constituían despropósitos como desear fusilamientos masivos. Dicha conversación del grupo privado fue hecha pública por el denominado “topo” del Sr jefe del gabinete del Vicepresidente segundo del Ejecutivo y antiguo JEMAD perteneciente al mismo Ejército. Aunque el contenido de las manifestaciones enviadas por las dos Promociones mencionadas y de la Declaración firmada por los militares retirados y publicada abiertamente expresan la misma preocupación que se denuncia por muchos otros colectivos y particulares, parece que el carácter apartidista de los soldados veteranos, alejados de toda ideoligía que no sea la Unidad indivisible de España como Nación y el respeto a la Carta Magna de nuestra Constitución de 1978, ha inquietado en mayor grado a los responsables máximos de que ambas premisas se cumplan, El Gobierno. Ante la situación denunciada, que no creada, por los veteranos de las Fuerzas Armadas, salió la Ministra de Defensa en el Congreso de los Diputados, seguramente espoleada, para poner el parche al Gobierno y al más puro estilo medieval se lió a latigazos con los mensajeros que denunciaban al Señor totalitario por sus acciones. Con este tratamiento equivocado del asunto por parte de la Señora Robles terminó el año, pero empezó el nuevo 2021 cenando con la Efemérides de la Orden diaria de la Escuela de La Graña, que rememoraba un hecho de la guerra civil, española, mencionando términos propios de aquel momento y adoptados por ambos bandos.

Casualmente un miembro del BNG, sucursal del partido coaligado al suyo en el Gobierno, lo envió a un medio gallego para su publicación y Doña Margarita tardó horas en cesar a quien era responsable de la publicación de la Orden. Desconozco si el Capitán de Fragata en cuestión fue escuchado en forma como se hace en cualquier correctivo, aunque dada la distancia y el corto tiempo en que se sustanció el cese hace pensar en lo correcto del trámite.

No se me olvida lo sucedido hace poco con el Vicealmirante cesado en la Dirección de Enseñanza del MINISDEF y que más tarde hubo de ser resarcido del abuso por mandato judicial. En fin. Por si todo esto fuera poco, la intervención de la Ministra en cuestión en la Ceremonia de la Pascua Militar batió el récord de las equivocaciones mencionadas, tanto en el fondo como en la forma, en el momento y el lugar. No voy a repetir lo ya expresado en mi carta personal del pasado día 7. Sin embargo como la Señora Robles no deja de sorprendernos, el pasado lunes día 11 el Boletín Oficial de Defensa publica la primera disposición del año que para mi asombro y el de muchos no tiene nada que ver con la actualización de los salarios de nuestros soldados o la solución para los militares que después de más de 20 años de servicio duro, en muchos casos corriendo graves riesgos para que Doña Margarita saque pecho, queden sin futuro a los 45 con una mínima compensación económica.

Pero no, la Instrucción2/ 2021, de 8 de Enero, de la Subsecretaría de Defensa, establece normas sobre determinadas actividades de régimen interior de los centros docentes militares para el fomento de los principios y valores constitucionales. No voy a poner en cuestión las atribuciones de la Señora Subsecretaria en materia de Enseñanza Militar, son los responsables de impartir esa Enseñanza los que tendrán algo que opinar. Aunque llevo mucho tiempo alejado del Servicio Activo, creo que todo lo que menciona la citada Instrucción es archiconocido y practicado en Centros y Unidades de los Ejércitos.

Así lo reconoce todo el contenido de la exposición de motivos que justifican la Norma al hacer mención en cada párrafo a disposiciones en vigor. En todo caso, si su totalitarismo no lo ha cambiado todo, lo que dispone en la Norma puede ser enviada como Instrucción interna reiterando los puntos de interés de las correspondientes disposiciones que se mencionan.

Pero sinceramente no pienso que eso sea lo que pretende esta publicación. Decía un General sin igual que fue mi Jefe: “Un buen preámbulo hace buena una mala Ley y viceversa”. En este caso la exposición de motivos duplica la parte dispositiva de la Instrucción, ello lo deja explicado y da la razón a mi General y apunta otro error al Ministerio.

Pido a la Señora Ministra que, por mi reiteración, no me confunda con un diputado de la oposición. Solo soy un soldado veterano que ha dedicado y dedica toda su vida a que nuestra Patria sea lo que se merece por su Historia y por el sacrificio de los millones de compatriotas que lo dieron y dan todo por España porque no se conforman con que solo sea una Marca. Por ello los veteranos esperamos un Gobierno que no descuide la Defensa de todo lo que manifestamos en nuestra Declaración y que la Ministra de Defensa no se equivoque otra vez.