Debió aficionarse al maquillaje en las saunas gays de su suegro, de las que no sabemos si su ministro de Interior era parroquiano o sólo peregrino ocasional de los de “¡uy, pasaba por aquí y ya ves, sauna, masaje y échame unos polvos en la cara, piratón, sólo en la cara, que tengo tajo para maquillar a un hatajo de bilduetarras y después atajo por Chueca para lo que surja”. Es un suponer, claro, pero debió de ser la clientela de las saunas gays del suegro la que le encareció la afición al maquillaje con ese mohín entre el puchero y el reproche, tan propio del gremio, “es una lástima, Peter (los gays siempre anglicanizan, como diría Carmen Calvo, los nombres porque les suenan más finos en inglés o en francés, sobre todo en francés, porque el griego lo practican, pero no lo hablan ni cuando van de vacaciones a Mikonos, cuya idioma vernáculo es el grecogalo), una auténtica lástima, con la planta que te gastas tienes la cara como el culo de las kardasian, llena de agujeritos. Qué pena, un adonis como tú con la piel facial como la jeta de Stalin”.

Y como Pedro Sánchez (Peter, para la clientela de su suegro) es más coqueto que un gay en la Semana del Orgullo, ha contratado a una maquilladora a 20.000 € (¡qué polvos tan caros!) para que le tape los agujeritos de la jeta, y que el Faraón de la Moncloa luzca un rostro con una piel como la del culito de un bebé ario. Para socializar, ¡cómo no!, el servicio de la afortunada maquilladora se lo vamos a pagar todos, ¡qué ilu, Peter!, y tendrá también que echarle polvos y brochazos a todos los miembros del Consejo de Ministros para que luzcan bonitos en las entrevistas tailandesas que les hacen en Pravda, Gramma y la Agencia Tass, cuyas delegaciones en España son Mediaset, Atresmedia y TVE.

Dicen las malas lenguas, todas ellas de extremaderecha, por supuesto, que el Faraón de la Moncloa ya ha dictado un Decreto para nacionalizar toda la leche de burra que haya en España porque, por prescripción de su maquilladora, si quiere ser como Julio César tiene que bañarse como lo hacía su Faraona, porque la mala leche que ha provocado en España le va a ajar la piel hasta en  las plantas de los pies. Ya están todos los acemileros del PSOE buscando burras (fácil empeño, en su caso) para ordeñar. Cuidadito con las coces, que son difíciles de maquillar hasta para una profesional de a 20.000 € el polvo facial.