Las elecciones regionales catalanas son un despropósito de principio a fin. Al gótico líder del PSOE, Illa, espero se le puede aplicar el dicho medieval del "Poema de Fernán González": "ir por lana y volver trasquilado". En la Fundación de la Lengua Española podemos leer al respecto:

[...] Según la historia que dio como resultado esta expresión, se opina que lo de "volver trasquilado" se refiere a la antigua pena de trasquilar a cruces, es decir, sin orden, cruzándose las tijeretadas al modo con que se trasquila a las ovejas, pena que se aplicaba a los blasfemos y judios. A esta pena le llama el Fuero Juzgo "esquilar ladinamente", y el Concilio IV de Toledoturpiter decalvare. No obstante, esta opinión, existe una, mucho más antigua, según la cual, el proverbio que comentamos alude al carnero que se mete en rebaño ajeno y vuelve al suyo . [...]

Covarrubias en su Tesoro, escribe: "Ir por lana y volver trasquilado; cuando uno piensa que ha de venir ganancioso de alguna jornada o trato, y vuelve con pérdida".

Correas, en su Vocabulario de Refranes, dice que se aplica este proverbio "cuando uno fue a ofender y volvió ofendido; y acomódase a cosas semejantes, cuando salen al revés de lo intentado".

Es un dicho muy antiguo; de él se hace mención en el Poema de Fernán González, y a él se alude en La Celestina, donde, por hacer chiste, se cambió el "trasquilado" por "sin pluma": "En pensallo tiempo, no vayas por lana e vengas sin pluma".

En la Crónica general, obra del siglo XIII, impresa en 1541, se lee lo siguiente:

"Fue y allí engannado, ca le acontesció, según dize el proverbio, como el carnero que va a buscar la lana agena et viene dallá tresquilada la suya".

El ya citado maestro Correas confirma esta alusión al incluir en su Vocabulario de Refranes uno que dice así: "El carnero encantado, que fue por lana y volvió trasquilado".

Sea trasquilar sin orden o meterse en rebaño ajeno el PSOE fracasará completamente. Se ha disparado al pie con su doble objetivo de aprovechar lo que le dicen las encuestas sobre el tirón de Illa en Cataluña y conseguir la presidencia de la Generalidad coaligado con un partido independentista; auguro unos índices de abstención cuyo resultado no legitimará a ninguno de los pretendientes.

Illa se ha presentado como candidato al gobierno de la Generalidad como ha liderado y gestionado la pandemia del COVID desde el ministerio de sanidad. ¡Sin ningún plan! Lo único planteado como promesa de gobierno ha sido comprometerse a reducir el sueldo abultado de la presidencia de la Generalidad en un 30%. ¿Alguien puede creerle? Más aun cuando sus compañeros del gobierno central y otros dirigentes del izquierdismo gobernante proclamaron que a si llegaban al gobierno levantarían las alfombras para acabar con toda la corrupción habida hasta ahora, con las puertas giratorias, con los enchufes a familiares y amigos y niñeras y chóferes..., acciones honradas y honrosas a las que se sumarían diputados de otras formaciones, augurando sorpresas significativas. No se han producido otras que no sean todo lo contrario de lo que prometieron. Todo ha sido una gran e irresponsable mentira del PSOE y Unidas Podemos en plena pandemia que, sin lugar a duda, aumentará el ya abultado resultado negativo de su gestión en el gobierno de la Nación trasladado a otro punto de gestión de la administración española donde, eso sí, no se notará tanto su incompetencia por la que han realizado hasta ahora en Cataluña aquellos que pudieran ser sus predecesores si ganara las elecciones.