http://kontrainfo.com/el-aborto-como-politica-antinatalista-impulsado-por-kissinger-soros-y-el-banco-mundial-de-1968-a-la-actualidad/

El informe desclasificado de Henry Kissinger, NSSM 200 (originalmente de 1974), al igual que el informe de la Comisión Rockefeller de 1972 sugieren impulsar la despenalización del aborto para un mejor aprovechamiento de los recursos estratégicos del mundo por parte de los poderes centrales y las élites económicas. Estos informes a su vez continúan las disposiciones del Population Council (Consejo de la Población) fundado en 1952 por John D. Rockefeller III, las ideas de La bomba demográfica (1968) de Paul Ehrlich y de Los Límites del Crecimiento del poderoso y elitista Club de Roma de 1972. El informe de 2007 del Banco Mundial titulado: «La Revolución Mundial de la Planificación Familiar. Tres décadas de políticas y programas de población«, finalmente da cuenta de cómo se impulsó con éxito y de manera sistemática esta agenda en todo el mundo. Claro, que el aborto es solo una medida más, entre varias, para limitar el crecimiento poblacional, dentro de un modelo de vida individualista que se ha impuesto en Occidente.

Este encadenamiento de intereses en lo más alto de las élites políticas y económicas mundiales explica el porqué de un entramado enorme de fundaciones transnacionales como la Open Society de George Soros, la Fundación Ford (pantalla de la CIA), la Fundación Rockefeller (de la emblemática familia dueña del JP Morgan Chase y Exxon-Mobil), la International Planned Parenthood Federation, la Fundación Hewlett Packard, la Fundación Gates y hasta los gobiernos de Gran Bretaña y Holanda impulsan esta agenda a través de su financiación. La efectividad de la medida para limitar el crecimiento es indiscutible ya que se ha demostrado que tras su legalización siempre el número de abortos totales como la tasa de abortos aumenta entre un 40% y un 300%,

Nota:

Lo importante es que esta medida se dirigió especialmente a los países blancos y no al África u otras zonas.

Se nos acusa de ‘conspiranoicos’ pero vemos que muchas veces tenemos razón al denunciar planes concretos, conspiraciones.