Rociito Monasterio se ha convertido en la mejor cheer leader del Me Too Antifranquista; lo digo en inglés para que su Fidel Espinosa de los Monteros me entienda que, entre la jeta y el acento, cuando le oyes hablar la lengua de Shakespeare pasada por el McDonald`s y la Coca-Cola, parece que estás oyendo (sin doblar, claro) a Tyron Lannister, el enanito maquiavélico de “Juego de Tronos”. Todo muy  USA, la Meca de los liberal-capitalistas que es lo que son este matrimonio encantador. Por eso son tan antifranquistas, y por eso mismo militan en VOX, donde más que un “Santiago y cierra, España” se exige un vómito dialéctico sobre el nombre, la obra y la memoria de Francisco Franco para sentar plaza de aspirante a diputado de lo que sea y dónde sea. ¡Qué más da!

Rociito ha saltado a la cancha de la brutal represión comunista cubana, llena de muertos sin nombre, de desaparecidos sin identidad y de esclavos hambrientos apaleados, para obtener el plácet del Me Too Antifranquista y el nihil obstat de la cofradía de los Papanatas de la Democratitis, y agitando sus pompones de cheer leader ha proclamado urbi et orbi que “El Régimen de Franco era una dictadura como la de Cuba y la de Corea del Norte”.

No sé a qué están esperando los numerosos franquistas, evaporados en el prefijo ex, que han cambiado el azul mahón por el verde pistacho y que vivaquean en VOX, a mayor prosperidad de sus carreras y a mayor gloria de su ego, para explicarle a Rociito, aunque sólo sea entre bambalinas, lo que ellos sí saben sobre el Régimen de Franco y cómo lo defendieron antes de ser abducidos por VOX convirtiéndose todos en el enano mudito que le lleva los pompones a Rociito para que los agite como las maracas de Machín, homologando a Franco con el asesino comunista de Corea del Norte y con los criminales rojos de La Habana. Cuando toquen a rebato las urnas ya sé a quien no voy a votar ni harto del vino rancio y peleón socialcomunista, porque todo lo que se construye con la mentira histórica sobre Franco es tan sucio y ruin como la homologación de su Régimen con las tiranías comunistas de Corea del Norte y de Cuba. Para mí no hay esencial diferencia entre el insulto socialcomunista a Franco y el esputo que sobre su nombre y su Régimen acaba de escupir Rociito Monasterio. Ni siquiera espero que me entiendan mis amigos, camaradas y familiares, evaporados hoy en el prefijo ex para llevarle los pompones a las rociitos (de ambos sexos) del Me Too Antifranquista de VOX.