Podemos proclamar que el  “analfabeto  verdadero”, -o sea,  “analfabeto absoluto”, tal como se ha entendido siempre--,  ha desaparecido en la Sociedad occidental culta y cristiana. No es fácil toparse en este mundo nuestro,  con  gente que no sepa leer, ni escribir pero, sin embargo,  sigue existiendo otro analfabetismo, quizás más nefasto. El primero va unido, generalmente,  a una humildad natural, espontánea, pues les apena verse en inferioridad de condiciones frente al resto de sus conciudadanos. Sin embargo, “el nuevo”  hace a sus víctimas candidatos  a estrellarse en la vida  por no enterarse de lo peligroso de su estado.

Ese nuevo “analfabetismo” está atacando, también y sobre todo,  a personas con títulos universitarios, con gran  capacidad económica e, incluso,  con dotes de “líderes empresariales”... No tengo espacio, ni tiempo, para glosar los diversos grados,  desde el absoluto hasta éste,  de “gran altura”.
Trataré simplemente de exponer algo de lo aprendido en mi vida activa. ¿Cómo ha sido posible pasar de una Europa culta, maestra de continentes a la EUROBIA que empezamos a vivir donde impera la estupidez más absoluta,  madre de la esclavitud ya, próxima?

A mi entender, y  a primera vista. Aparece la principal razón: Porque  las hijas “asesinaron a la madre”… (Ha sido una muerte lenta, pero   inevitable.)

La primera puñalada – ¡mortal de necesidad!-- se le asestó Descartes en el siglo XVII y, la segunda Kant,  en el siglo XVIII,  para acabarla de acribillar  quienes más le deben a la Filosofía: las ciencias tecnológicas Efectivamente, todas ellas tienen sus raíces en la “Ciencia de las Ciencias”. Primero fue la Filosofía, y luego el resto.

Desarrollar esta tesis requiere algo más que artículos periodísticos y aquí me limitaré  a señalar a los culpables  del desastre;  y, aprovecharé  para hablar de “las consecuencias” de semejante crimen contra la Sabiduría.

He decidido abordar el tema,  cansado de  oír sandeces y comprobar como lo único  abundante en las tertulias de los “media” y en las intervenciones de los “comunicadores”, son los “tópicos” y los “sofismas”. Verdaderamente son especialistas en ambas cosas.  Apartaré,  sin comentar,  el idioma universal de los “tópicos” para hablaré de los “sofismas”.

La Real Academia de la Lengua Española –que por ahora no se ha corrompido,  aunque tenga asiento allí,  gente como “Janli”, especialista en pudrirlo todo---   define el sofisma así: Razón o argumento falso con apariencia de verdad”. ¡Nada que objetar! es una definición exacta y precisa.

Dicho en lenguaje paladino,  lo definiremos como “el arte de engañar vistiendo la mentira de verdad”. Esta canallada,  no la capta el pueblo.  que sigue creyendo a los miserables políticos y fiándose de quienes  viven riéndose de la ingenuidad de la buena gente.

La definición de la R.A.E, es impecable pero “no  sirve para despertar” a los nuevos analfabetos. Ni al pueblo, siempre cándido.  Con ella,  el buen Pueblo Español no presiente lo que se le viene encima.  

El “sofisma” preside toda actividad en España,  es el “rey absoluto de la Sociedad” en: la política, la información, la Alta Justicia, las relaciones comerciales,  y hasta en lo religioso…Pero olvidémonos “de la fría y aséptica definición de la RAE y veamos lo que realmente representa para todo lo que mueve sobre la piel de toro. El “sofisma”, hoy, forma parte de la entraña de la Humanidad; y la agente inteligente  y que ama a Dios y a España y todos sus valores  debe despertar y reaccionar, arrojando lejos la “pasividad” frente al sofisma, es decir, frente a la Mentira,  recordando que Cristo proclama al Diablo “padre de la Mentira”. Y para  abrirles los ojos les daré otra definición. Ésta, con “vida”, “con calor vital  y provocadora de reacciones”:

… “el SOFISMA es, nada más y nada menos,  que ‘un cáncer irreversible”, asesino de la “capacidad intelectual” de esa criatura, “predilecta de Dios”, que es el HOMBRE”.

No ha mucho publicó este CORREO, un artículo mío sobre el “7º fundamento”, como compañero inseparable de los éxitos de la Sinagoga de Satanás, resumido en cuatro palabras: la “estupidez de los ‘goyim’…”, pues bien, el único remedio posible es “romper las cadenas de sus ‘sofismas’…”

Por desgracia,  para entender bien la esencia del sofisma,  es preciso haber estudiado, Lógica y Filosofía a fondo; de lo contrario resulta difícil captar toda su maldad. Y, la gran culpable de esta situación es la “Nueva Filosofía”, nacida de los errores mortales de Descartes y de Kant, ampliados por sus discípulos, al dar un golpe mortal a la Filosofía Perenne y  a su cimiento, el “silogismo”,  enemigo mortal del “sofisma”, (simple “silogismo embustero”). La Filosofía “objetiva” opera con silogismos basados en la Verdad y en la Realidad existentes,  mediante un instrumento de tres fases: una Premisa Mayor, una Premisa menor y una Conclusión. La “Filosofía Subjetiva” carece de “base real” y toda su fuerza pretende sacarla de la imaginación que sus defensores, llaman “inmanencia”, y es únicamente un simple invento satánico que ha conseguido,  en cuatro  siglos “desterrar la Sabiduría” de la mayoría de las mentes de los hombres y,  por eso,  estamos ahora en manos de cretinos. Lo mismo  en el Gobierno, que en los partidos políticos e Instituciones. Hasta en la propia Iglesia Católica muchos cayeron en esa trampa, (v.gr.: “todas las lumbreras modernistas” del Vaticano II, arrinconando cuanto Pío IX, León XIII, San Pió X o Pío XII…habían definido. Intentaré completar este artículo.